1 de febrero 2008 - 00:00

Más dura, Iglesia llama a votar contra Zapatero

Madrid (ANSA, DPA, AFP, El Mundo) - La Iglesia española irrumpió de lleno ayer en la campaña para las elecciones del 9 de marzo, al instar a los católicos a no votar la reelección del socialista José Luis Rodríguez Zapatero por haber impulsado leyes «gravemente injustas», como la que permite los matrimonios homosexuales, y por haber negociado con el grupo terrorista vasco ETA.

El oficialismo aventaja en las encuestas por 7 puntos a la oposición conservadora, pero, según analistas, el llamamiento eclesiástico podría, dado su predicamento en España, volcar nuevos votos al candidato del partido Popular, Mariano Rajoy.

La Conferencia Episcopal Española (CEE) se pronunció, como siempre hace, de cara a los comicios generales a través de un documento titulado «Ante las elecciones generales 2008», que recibió una furiosa réplica del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

En España, afirmó en rueda de prensa el secretario general y portavoz de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino, «hay actualmente varias leyes que son gravemente injustas y que deben ser cambiadas».

«Una de ellas, dijo, es la ley de reforma del Código Civil en materia de matrimonio. Esa ley ha eliminado del lenguaje jurídico las palabras 'esposo' y ' esposa', 'marido' y 'mujer'. Esta ley desconoce la realidad del matrimonio en su especificidad y es necesario que las leyes protejan el matrimonio», añadió.

En la nota se afirma que «la legislación debe proteger al matrimonio, empezando por reconocerlo en su ser propio y específico».

  • Libertad

    Sobre ETA los obispos afirman que «una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político».

    Además del fallido diálogo con ETA, del matrimonio gay y del llamado «divorcio express», los obispos se han mostrado irritados durante el gobierno de Zapatero por la eliminación de la materia Religión de la currícula obligatoria de las escuelas estatales. Por otro lado, les causó inquietud la sugerida posibilidad de que el gobierno socialista avance con el autofinanciamiento de la Iglesia, que, en ese caso, dejaría de recibir dinero del Estado.

    También el tratamiento que hizo el gobierno de la Guerra Civil y el franquismo disgustó notoriamente al clero local, sobre todo por la llamada Ley de la Memoria Histórica, que invalidó fallos judiciales de la dictadura y reforzó las compensaciones a sus víctimas y exiliados.

    Por último, lo que considera una laxitud del gobierno hacia los nacionalismos vasco y catalán atenta, según la Iglesia, «pretende modificar la configuración política de la unidad de España.

    «No todos los partidos y programas -dicen los obispos en su comunicado- son igualmente compatibles con la fe y las exigenciasde la vida cristiana, ni son tampoco igualmente cercanos y proporcionados a los objetivos y valores que los cristianos deben promover en la vida pública».

    «Los católicos y los ciudadanos que quieran actuar responsablemente -añade-, antes de apoyar con su voto una u otra propuesta, han de valorar las distintas ofertas políticas, teniendo en cuenta el aprecio que cada partido, cada programa y cada dirigente otorga a la dimensión moral de la vida. No se debe confundir la condición de aconfesionalidad o laicidad del Estado con la desvinculación moral y la exención de obligaciones morales objetivas».

  • Peligro

    Los obispos españoles recordaron que el papa Benedicto XVI hizo un llamado a afrontar «el peligro de opciones políticas y legislativas que contradicen valores fundamentales «con respecto a la defensa de la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y a la promociónde la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento público otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla, oscureciendo su carácter peculiar y su insustituible función social».

    Martínez Camino dijo que la CEE «no pide el voto para ningún partido. Lo que hace es expresar sus criterios para el ejercicio responsable del voto. Como el bien absoluto no existe en política, habrá que optar por el mal menor o por el bien mayor», respondió sin querer concretar tampoco cuál sería el «mal mayor».

    La respuesta de los socialistas no se hizo esperar. Por medio de un comunicado, el PSOE consideró que, cuando falta poco más de un mes para los comicios, los obispos apoyan al Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy y calificó de «inmoral» que «los obispos, como el PP, utilicen el tema del terrorismo para hacer campaña electoral».

    «La inmensa mayoría de los españoles, católicos y no católicos, defiende el Estado constitucional y defiende una sociedad laica, en la que cada persona tenga derecho a vivir según sus propias ideas y creencias sin que nadie imponga su doctrina a los demás. Es evidente que los obispos que han firmado ese comunicado no creen en esa sociedad. Por eso están tan lejos de la sociedad española de hoy», indicó el partido de Zapatero.
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