Más duro, Lula salió ya a buscar votos de izquierda
Un día después de las elecciones, se confirmó que Lula Da Silva no logró la mayoría de los votos y que deberá enfrentar en un ballottage al oficialista José Serra, el próximo 27. Así, ambos salieron ayer mismo a apurar imprescindibles alianzas políticas. Lula, quien quedó a poco más de 3 puntos de la mayoría, endureció su discurso de izquierda y apuesta a un acuerdo con los postulantes derrotados, Anthony Garotinho y Ciro Gomes. Serra busca ampararse en la figura de Fernando Henrique Cardoso y recomponer la alianza que gobernó 8 años el país.
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• Paciencia
Tras haber sumado más de 39 millones de votos, 46,44%, Lula quiere captar en el cantero opositor los sufragios que le faltan para vencer el ballottage. Lula admitió que, como la mayoría de los dirigentes del PT, esperaba lograr la mayoría absoluta de votos en la elección del domingo para ganar la presidencia en el primer turno. «En un momento, yo creí que podía ganar en el primer turno pero no alcanzó, paciencia. Estamos preparados para jugar otros 30 minutos de alargue», expresó con optimismo.
Lula se mostró muy confiado en que derrotará a Serra y por primera vez en mucho tiempo, volvió a definir al PT como «de izquierda» y subrayó que es la «más extraordinaria victoria que un partido de izquierda recogió en este continente». Lula superó incluso los 34 y 36 millones de votos con los que el presidente Fernando Henrique Cardoso fue electo y reelegido en 1994 y 1998, respectivamente.
Serra, por su parte, dijo que «el ballottage es otra cosa» y que derrotará a Lula proponiendo «un cambio seguro» y con una ayuda más activa del presidente. «Estamos en un segundo turno, la lucha continúa, las condiciones son otras y vamos a ganar esta partida a Lula para hacer cambios seguros... ésa es nuestra diferencia», manifestó el candidato oficialista en la primera entrevista que concedió después de las elecciones.
La denominada maquinaria oficial puede ser ahora decisiva, así como el papel de Cardoso, que en la campaña de la primera vuelta fue demasiado tibio. Fuentes del PSDB admitieron que Cardoso tendrá que asumir su papel de «comandante de la campaña de Serra», la cual deberá ser más agresiva en materia de marketing. La idea será exhibir la «obra social» efectuada por Cardoso y contrastarla con el fantasma de un «futuro incierto» para los brasileños en caso de que el líder del PT llegue al gobierno. Serra, que alcanzó 23,20 por ciento de los votos, sabe que tiene sólo tres semanas para restaurar su credibilidad que quedó debilitada, según los analistas, tras los debates en la televisión.



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