Treinta personas murieron hoy en Bagdad en dos ataques, entre ellas 15 acribilladas a balazos por insurgentes que detuvieron un colectivo detonando un coche bomba y luego asesinaron a sus ocupantes, informó la policía. Otras 15 personas fallecieron y 25 más resultaron heridas en otra zona de la capital iraquí al estallar dos coches bomba cerca de una estación de servicio en Baiyaa, un barrio de Bagdad donde conviven sunnitas y chiitas, actualmente enfrentados entre sí.
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Por su parte, el ejército estadounidense anunció la muerte de uno de sus soldados en un ataque rebelde cometido ayer en Bagdad y de otro efectivo fallecido en el sur de Irak en un accidente con su vehículo.
Estas nuevas muertes elevaron a 15 el número de militares estadounidenses fallecidos en Irak desde el sábado pasado, entre ellos cuatro cuyo helicóptero cayó a un lago en la provincia de Al Anbar el domingo.
Desde que comenzó la guerra, en marzo de 2003, 2.904 militares norteamericanos murieron en el país.
En el ataque más espectacular de la jornada, insurgentes detonaron un coche bomba para detener un colectivo, luego bajaron del vehículo a sus 15 ocupantes y los ejecutaron a tiros uno por uno, dijeron fuentes policiales.
El ataque ocurrió en el norte de Bagdad y las víctimas eran empleados de un organismo oficial que cuida las mezquitas chiitas en Irak y que se dirigían a su trabajo, informaron por su parte miembros del organismo.
Un ataque similar fue cometido el mes pasado en el sur de Irak contra empleados del organismo oficial que se encarga del cuidado y mantenimiento de las mezquitas de la minoría sunnita del país.
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