18 de agosto 2005 - 00:00

"Mi conciencia está tranquila", dijo Lula

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Brasilia (EFE, ANSA, AFP) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró ayer que su conciencia «está tranquila» en relación con los escándalos de corrupción y volvió a prometer un «castigo ejemplar» para todos los culpables.

«Muchos quieren lanzar la corrupción hacia adentro del Palacio (presidencial) del Planalto, pero yo estoy abierto como corazón de madre. Tengo mi conciencia limpia y tranquila», declaró Lula, en aparente alusión a sectores opositores que se han pronunciado por someterlo a un juicio político por su presunta responsabilidad.

En la ciudad de Vitoria da Conquista, en el estado de Bahía, donde inauguró ayer una red de electricidad rural, Lula declaró ante unas 3.000 personas que es necesario tener «paciencia» hasta que las investigaciones sobre las corruptelas en su partido sean aclaradas. Indicó que el jefe de Estado no tiene potestad para castigar a los corruptos, pues eso le corresponde a la Justicia, pero insistió en que su gobierno no permitirá que las irregularidades que afectan a líderes del Partido de los Trabajadores queden impunes.

Sin aclarar si en 2006 será candidato a la reelección, Lula dijo que cuando termine su mandato volverá a vivir «en medio del pueblo, a diferencia de otros que prefieren vivir en el exterior», lo que fue interpretado como una alusión al ex presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), que pasa buena parte de su tiempo fuera del país.


Lula se había referido a los escándalos de corrupción el pasado viernes, en un pronunciamiento a la Nación en el que confesó que se sentía «traicionado» e insinuó un pedido de disculpas al país.

Mientras, Cardoso salió a cruzar duramente a su sucesor al afirmar que éste tiene «responsabilidad política» por el escándalo de corrupción.

• Omisión

Según el ex presidente socialdemócrata, su sucesor es responsable por «omisión» ante la crisis que atraviesa el gobierno desde hace tres meses. «Lula va a tener que enfrentar una elección en breve y entonces va a ver quién está satisfecho» con su gobierno y la crisis, sostuvo.

Cardoso también criticó el discurso en el que el presidente Lula, el viernes, pidió «perdón» al pueblo brasileño y aseguró haber sido « traicionado». «Lula no dijo quién lo traicionó, por qué fue traicionado, cuál es la traición. Si él considera que ya prestó las respuestas debidas es su problema. Políticamente él va a pagar las consecuencias», advirtió.

• Sin pruebas

El ex presidente dijo «creer» que Lula «no estaba al tanto» de los detalles de las irregularidades por corrupción. «Hasta ahora no hay pruebas que indiquen la responsabilidad penal de Lula. Pero voy a decir algo que no quisiera decir: me parece que Lula omite algo ante la crisis», aseguró entrevistado por la cadena televisiva BandNews. «Para gobernar no basta la popularidad, tiene que haber respetabilidad», opinó el ex presidente.

Cardoso, que reiteró que no será candidato en 2006, dijo que no fue contactado por Lula desde que se desencadenó la crisis por corrupción, hace más de dos meses. «Nunca me negué a encontrarme con él, pero ahora no quiero», completó.

Por otra parte,
la Iglesia Católica brasileña dio ayer un contundente respaldo a Lula, al afirmar que «no se suma al coro de los que defienden la proscripción del presidente de la República». Así lo señaló el presidente de la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB), monseñor Geraldo Majella Agnelo, al concluir los trabajos de la 43ª Asamblea General de la CNBB que se realizó en Itaici, interior del estado de San Pablo.

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