Damasco (ANSA, EFE) - Poco antes de morir, el ministro Ghazi Kanaan había dicho a una cadena de radio libanesa que la que estaba realizando sería su «última declaración», escasas horas antes de suicidarse en su oficina en la capital siria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Doy esta última declaración a la periodista Warda Saraj por su objetividad», aseguró Kanaan, que mostró su hartazgo por las innumerables veces que había sido cuestionado sobre el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafic Hariri, que murió en un atentado el pasado 14 de febrero.
Kanaan, en una entrevista telefónica en la cadena cristiana «La voz del Líbano», acusó a los medios libaneses de transmitir informes «falsos» sobre la implicación de su país en el asesinato del mandatario.
«Algunos medios dicen mentiras para engañar a la opinión pública sobre la implicación de Siria en la matanza de Hariri», afirmó el ministro.
Kanaan aseguró que «Siria tiene gran interés en saber la verdad» sobre lo sucedido a Hariri. El ministro atacó, sobre todo, a la cadena de televisión «NTV» por un informe que había dado el martes a la noche sobre el interrogatorio a los militares sirios por parte del jefe del comité investigador de la ONU, Detlev Mehlis, y la implicación de éstos en la corrupción en el Líbano.
«NTV» aseguró, en una aclaración emitida ayer, que sus informaciones sobre el informe Mehlis eliminaban a Siria como sospechosa en el crimen de Hariri. Pese a ello, la cadena afirmó que sus fuentes aseguraban que los militares sirios están implicados en asuntos de corrupción y malversación y que serán juzgados en Siria y no por el comité de la ONU.
En su último mensaje, Kanaan aseguró que «las relaciones con nuestros hermanos en el Líbano han sido siempre de amor y respeto, por el interés de todos y para que los libaneses salgan de su crisis».
Dejá tu comentario