El mercado en Bagdad quedó destruido por el impacto de un misil que provocó la muerte de al menos 14 civiles.
Bagdad (ANSA, DPA, Reuters, AFP) - Las consecuencias de la guerra entre la población civil se volvieron a demostrar ayer con toda crudeza. Al menos 15 civiles iraquíes murieron y más de 30 resultaron heridos tras un ataque británico-estadounidense con misiles contra un concurrido mercado. Decenas de viviendas aledañas fueron destruidas, en un ataque que el Pentágono no reconoció como propio y atribuyó como probable a las fuerzas del régimen de Saddam Hussein o a que cerca de allí hubiera un objetivo militar puesto intencionalmente por el gobierno iraquí.
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Los edificios destruidos albergaban oficinas y departamentos, dijo la Defensa civil iraquí, entre cuerpos mutilados y carbonizados de iraquíes que quedaron tirados en las calles.
Tras un silencio inicial, el comando central estadounidense en Qatar admitió que las fuerzas aliadas realizaron un bombardeo sobre la capital iraquí que pudo causar víctimas civiles, pero negó que la zona del mercado fuera un objetivo de ataque. No obstante, el general Stanley McChrystal, vocero del Pentágono, aseguró que Saddam Hussein pone objetivos militares muy cerca de lugares de vivienda, por lo que lo responsabilizó incluso en caso de que haya sido un error en el blanco. La hipótesis que se baraja es que hubiera a 100 metros una batería antiaérea.
El ataque con misiles se produjo a las 11.30, hora de Bagdad, en el barrio Al Chaab («ciudad del pueblo»), informó el director de la defensa civil del sector, Hamad Abdallah Al Dulaimi. Decenas de viviendas y negocios fueron dañados por las esquirlas de dos misiles que cayeron al borde de la calle principal del barrio Al Chaab en el norte de la capital.
Al menos 17 vehículos resultaron destruidos, y los restos de los dos misiles eran visibles en dos cráteres que bordean la calle principal del barrio. Ahora, según Bagdad, los muertos civiles son 185 y 1.278 los heridos. Enseguida se juntaron jóvenes y adolescentes y no ocultaban signos de una próxima venganza. Bagdad había sido bombardeada desde la madrugada hasta la tarde, según la cadena Al Jazeera. Anoche se habían reanudado los bombardeos.
•Inevitable
En un comunicado titulado «Las fuerzas de la coalición atacan un puesto de lanzamisiles en Bagdad: posibles daños a civiles», el comando estadounidense en Qatar afirmó que las fuerzas aéreas de la invasión emplearon «armas de precisión para atacar nuevos puestos para el lanzamiento de misiles tierra-tierra en Bagdad». Según el comunicado, los misiles y las baterías de lanzamiento «estaban en el interior de un área residencial civil». «Mientras la coalición hace lo posible para evitar atacar a civiles y dañar estructuras, en algunos casos tales daños son inevitables cuando el régimen coloca armas militares cerca de áreas civiles», añade el texto. El general estadounidense Vicent Brooks, portavoz del mando central norteamericano en Qatar, había anticipado la apertura de una investigación sobre el caso.
También el ministro de Defensa británico, Geoff Hoon, tras señalar que «los mercados no fueron jamás un objetivo para la coalición», reconoció ante el Parlamento que aumentó el peligro para la población civil y que, «a medida que avanzamos, esos riesgos se incrementan». «Siempre consideramos que desgraciadamente iban a producirse pérdidas civiles», dijo, por su parte, en Downing Street el vocero de Tony Blair.
En tanto, también se escuchó un par de explosiones en el centro de la ciudad, en la zona donde están el Ministerio de Información y la sede la televisión iraquí, que debió cesar su transmisión.
La capital iraquí amaneció cubierta por una densa niebla de arena, como consecuencia del temporal de viento que se abate sobre Irak desde hace dos días, el cual reduce notablemente la visibilidad en la zona.
El ataque potenció las críticas a la invasión británico-estadounidense que provinieron desde El Vaticano hasta Rusia y Naciones Unidas.
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