Narcos amenazan con ola de ataques durante el Mundial de Brasil 2014
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
La organización criminal que amenazó con los ataques es se denomina Primer Comando de la Capital (PCC).
No obstante, ante las implicancias de los planes terroristas del PCC para la seguridad nacional y la imagen internacional de Brasil, el tema fue analizado por el Comando Militar del Sudeste y el gobierno de San Pablo, el más rico y poblado de Brasil, anunció la creación de una fuerza conjunta para combatir el crimen organizado, haciendo hincapié en el PCC.
El anuncio fue realizado por el propio Alckmin después de una reunión con los secretarios de Seguridad Pública, Fernando Grella, y de Administración Penitenciaria, Lourival Gomes, además de los comandantes de las policías Civil y Militar.
La "Fuerza Tarea", como llamó Alckmin al grupo especial que será creado, tendrá el objetivo de obtener informaciones de inteligencia para facilitar el combate al crimen organizado.
También especificó que habrá un equipo especial de la Contraloría de la Policía que investigará la participación de agentes dentro de las acciones criminales del PCC, debido a algunas denuncias que derivaron en la separación de 100 agentes en lo que va de este año, reseñó la agencia de noticias ANSA.
Otra de las medidas anunciadas por Alckmin es la de abrir una licitación para la instalación de bloqueadores de señal de telefonía móvil dentro de 23 cárceles del estado, donde 90 por ciento de las unidades son controladas por el PCC.
Las autoridades paulistas reconocieron, además, que pretenden trasladar a los presos de la cúpula del PCC ante la existencia de 33 pedidos para que los detenidos sean derivados al Régimen Disciplinario Diferenciado (RDD), una especie de aislamiento preventivo en las cárceles de máxima seguridad, reportó la agencia EFE.
En este sentido, en las llamadas interceptadas por los servicios de inteligencia también se detectó un plan de ataques del PCC al corto plazo ante la posibilidad de que sus cabecillas sean sometidos a otro régimen de detención más severo.
El PCC cuenta con más de 11.000 miembros, domina los penales de varios estados brasileños, trafica armas y drogas, y tiene ramificaciones en Paraguay y Bolivia.
El grupo, que nació en la década de los `90, cuenta con una base de apoyo organizada en las favelas de San Pablo, y desde allí lanzó decenas de acciones relámpago en 2006, dejando un saldo de cientos de muertes.
Su máximo líder es Marco Willians Herbas Camacho, alias Marcola, con quien las autoridades paulistas tuvieron que reunirse en 2006 para que, desde una prisión de máxima seguridad, ordenara a sus hombres que pusieran fin a los ataques.
Arrogante y frío, según la descripción de investigadores, Marcola dio a entender en una grabación que su poder es incontestable y que gracias a la disciplina impuesta por el PCC ya no se consume crack en las cárceles de San Pablo.




Dejá tu comentario