El abrazo esperado: los presidentes Hugo Chávez y Alán García.
Cochabamba (Télam/SNI/EFE).- El presidente venezolano Chávez dijo que en hay un proceso revolucionario en América del Sur y advirtió: "Si no somos capaces de crear tiempos pacíficos vendrán tiempos de violencia". Fue en la II Cumbre Suramericana que de desarrolló en Bolivia.
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Al criticar los distintos procesos de integración sudamericana, Chávez señaló que la región no tiene en claro hacia dónde va y, al referirse al Mercosur, dijo que si no se "reformatea se acabará", debido a que "tiene una burocracia que se resiste a los cambios".
"Necesitamos un viagra político. Es verdad. Reconozcámoslo. Se toman decisiones pero no tenemos voluntad para ponerlas en marcha", señaló Chavéz, y dijo que la CSN "no tiene forma ni estructura".
Abrazo de Chávez y Alan García resume un ambiente
El abrazo entre los otrora distanciados presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Perú, Alan García, y el encuentro de los de Bolivia y Chile, que abordaron por primera vez el problema sobre la salida boliviana al mar, resumieron el ambiente entre bastidores de la II Cumbre Suramericana.
Las reuniones bilaterales entre jefes de Estado que se celebraron paralelamente a la Cumbre de Cochabamba (Bolivia), pese a que abordaron algunos temas espinosos, se resumieron por las delegaciones con declaraciones optimistas que destacaron más las convergencias que las divergencias.
El tono conciliatorio en las reuniones paralelas fue facilitado por algunas actividades recreativas promovidas por el anfitrión, el presidente boliviano Evo Morales, para que cada mandatario pudiese acuñar una moneda de plata o para que quebraran vasijas de barro con chicha (maíz fermentado) en desarrollo de un ritual indígena.
La mayor muestra de la afinidad entre los gobernantes fue el apretón de manos y el abrazo que Chávez y García se dieron frente a las cámaras poco antes de posar para la fotografía oficial.
Ambos tuvieron una breve reunión en la noche del viernes e intercambiaron nuevamente palabras en la mañana de ayer en un rincón al que fueron conducidos por Morales para que hablaran con tranquilidad.
Según García, ambos intercambiaron "ideas y saludos" y pusieron fin a las desavenencias que venían protagonizando, que llevaron a los dos países a retirar sus embajadores y que generaron una crisis alimentada con declaraciones altisonantes y hasta insultos.
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