Nueva Orleans evalúa los destrozos de "Gustav" y sigue en estado emergencia
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"Estos muros son seguros hasta arriba", afirmó días atrás el comandante Tim Kurgan del cuerpo de ingenieros del Ejército, pero "estamos preocupados por una eventual superación de su altura", reconoció
Unos dos millones de personas abandonaron zonas costeras de Luisiana en los últimos días, en uno de los mayores éxodos en la historia del país. Nueva Orleans se convirtió en los últimos días en una ciudad fantasma, con apenas 10.000 personas que decidieron quedarse a pesar de las advertencias.
Más de 3.000 agentes de la Guardia Nacional estadounidense patrullaban la ciudad junto a policías locales para garantizar la seguridad y evitar robos en casas vacías, como ocurrió luego de Katrina.
El martes, 1.400.000 personas no tenían electricidad en todo el estado de Luisiana, informó el gobernador Bobby Jindal en una conferencia de prensa.
La firma de gestión de riesgos Eqecat revisó a la baja el martes su estimación de las pérdidas generados por el paso de Gustav sobre el Golfo de México y el sur de Estados Unidos, y las estimó entre 3 y 7 mil millones de dólares.
El lunes, la firma había indicado que preveía costos de 6 a 10 mil millones de dólares.
Al menos siete personas murieron en el país, en accidentes o traslados de pacientes de hospitales, a consecuencia de Gustav, informaron las autoridades de Luisiana a medios locales, incrementando a cerca de 100 el total de víctimas que provocó desde su paso a través del Caribe, la mayoría de ellas en Haití.
Mientras tanto, Gustav se debilitaba en su tránsito por tierra.
"Las observaciones realizadas en superficie sobre Luisiana indican que Gustav es en este momento aún más débil que una tormenta tropical", indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con base en Miami.
Sin embargo Gustav sigue representando una amenaza, en especial "debido a las fuertes lluvias que causa y a las inundaciones que pueden estar asociadas con ellas", dijo el NHC.
El presidente George W. Bush que el lunes viajó a Austin (Texas) para verificar la respuesta gubernamental, y señaló que la coordinación de los trabajos de socorro fue mucho mejor que hace tres años, visitará Luisiana el miércoles, indicó la Casa Blanca.
"El presidente viajará a Luisiana mañana (miércoles)", dijo el martes el portavoz Scott Stanzel.
Bush, cuya respuesta al mortífero huracán Katrina en 2005 fue duramente criticada, visitará el estado sureño para inspeccionar los daños causados por el paso del ciclón.
"Reconocemos que los esfuerzos previos a la tormenta fueron importantes, y también lo son los esfuerzos que la siguen", dijo Bush en una conferencia de prensa.




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