Obama llegó a China para mantener una reunión clave con Hu Jintao
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Obama llegó a China para mantener una reunión clave con Hu Jintao.
La visita de Obama al gigante asiático constituye el reconocimiento oficial de un nuevo orden mundial que nace desde esta pujante región del planeta, orden que el demócrata aspira a asumir de manera pragmática, sin dejar que las claras diferencias entre ambos -temas como los Derechos Humanos- creen conflictos peligrosos para la paz mundial.
Obama prometió profundizar el diálogo con China en lugar de buscar contener a la potencia emergente, y aseguró que el creciente auge económico de ese país no es una amenaza, sino una fuente de creciente fortaleza para todas las naciones.
El demócrata espera también abordar con las autoridades chinas la disputa atómica que las potencias occidentales mantienen con Corea del Norte e Irán, así como de la situación en Afganistán y Pakistán.
En tanto, grupos estadounidenses defensores de los derechos humanos pidieron a Obama que utilice su presencia para abogar por la libertad de expresión, la implantación de un Estado de Derecho y la democracia en China.
Previo a su viaje a China, en Singapur, Obama pidió al primer ministro de Myanmar, Thein Sein, la liberación de la activista y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, durante el primer encuentro en más de 43 años entre un mandatario estadounidense y un representante de la junta militar birmana.
Robert Gibbs, secretario de prensa de la Casa Blanca, dijo a los medios de comunicación que Obama realizó este pedido a Myanmar, solicitud que incluyó a otros prisioneros políticos, y solicitó que ponga fin a la opresión de las minorías.
Poco antes, también en el marco de la reunión de la APEC, Obama se reunió con su par ruso, Dimitri Medvedev con quien espera firmar en diciembre próximo un nuevo acuerdo sobre reducción de armas nucleares que sucederá al actual, START.
En la reunión bilateral los líderes subrayaron no obstante que sobre este nuevo acuerdo aún hay algunos aspectos "técnicos" que aclarar.
"Estoy seguro de que si trabajamos duro, con sentido de la urgencia, lograremos obtener ese resultado", dijo Obama.
Los planes actuales prevén una reducción de cabezas nucleares de un máximo de 1.675 por cada lado. Además, también se reduciría el número de sistemas portadores de ese tipo de armas a un máximo de 1.100.



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