Seúl (ANSA) - La crisis nuclear se agudizó ayer frente a la posibilidad de que el problema pase a manos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y del Consejo de Seguridad de la ONU, los cuales podrían decidir sanciones económicas contra el gobierno de Pyongyang.
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En tanto, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, advirtió que Corea del Norte deberá abandonar sus reservas de combustible nuclear si quiere lograr un acuerdo para acabar con la crisis actual sobre sus capacidades nucleares.
«Está surgiendo un consenso entre los países interesados para trasladar el problema de la crisis nuclear a AIEA y al Consejo de Seguridad de la ONU», afirmó ayer al respecto el vicesecretario de Estado norteamericano, John Bolton, en Seúl. Al término de una reunión con representantes del gobierno surcoreano, Bolton dijo que «Gran Bretaña y Francia están de acuerdo, China no se opone e incluso Rusia no debería manifestarse en contra. Y Corea del Sur piensa exactamente como nosotros sobre este problema». «La adopción de sanciones económicas equivaldría a una verdadera y propia declaración de guerra», reiteraron en varias ocasiones medios de prensa norcoreanos.
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