París (AFP, ANSA) - Un incendio intencional contra un centro social judío de París indignó a esa comunidad, al gobierno del presidente Jacques Chirac y a representantes de la sociedad civil.
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La nueva demostración antisemita en Francia se produjo en las primeras horas de ayer. El presidente francés «condenó con fuerza» el incendio y expresó «su total solidaridad» con la comunidad judía local, una de las tres más grandes del mundo fuera de Israel. El primer ministro Jean-Pierre Raffarin, que acudió al lugar, declaró que «Francia será extremadamente severa contra aquellos que se dejen llevar por el antisemitismo». En tanto, el canciller israelí, Silvan Shalom, manifestó su «profunda preocupación ante el infame ataque antisemita que se registró en Francia».
Cruces esvásticas fueron dibujadas en dos heladeras ubicadas en el centro social que funcionaba como comedor comunitario desde 1960 y había sido una sinagoga desde 1913. «Sin los judíos, seríamos felices» y «El mundo será más puro cuando no haya judíos», escribieron además los agresores con aerosol.
Unos cincuenta bomberos intervinieron para apagar el incendio que destruyó una centena de metros cuadrados de los 300 con que cuenta el centro, aunque no produjo víctimas.
• Llamamiento
El alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe, denunció en el lugar «un clima malsano y peligroso» en Francia. La oposición socialista llamó al gobierno a «dotarse de medios para luchar contra el antisemitismo que no sólo sean verbales».
En Francia, se cometieron numerosos actos antisemitas durante los últimos años, tanto personales como contra instituciones o profanaciones de cementerios. Hace un mes, la declaración del primer ministro israelí, Ariel Sharon, para que los judíos abandonen Francia indignó al gobierno francés y abrió un nuevo capítulo de tensión en la ríspida relación con Israel.
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