Bogotá y San Pablo (ANSA, DPA) - Los Estados Unidos se opusieron formalmente a que Colombia compre a Brasil 40 pequeños aviones de combate por 234 millones de dólares, por considerar que hay otros gastos prioritarios y que en tal caso, la adquisición debería hacerse a empresas estadounidenses en el marco del Plan Colombia, que incluso estaría ahora condicionado. Esta postura motivó el rechazo de parte de allegados al presidente electo Luiz Inácio Lula Da Silva, que consideraron lo expresado como una «intromisión indebida, omnipotente e imperial», en otro frente en la relación Brasil-EE.UU. que promete no ser fácil.
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El general James T. Hill, del Comando Sur de los Estados Unidos, envió una carta al comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, general Jorge Enrique Mora Rangel, en la que expresa su «preocupación» ante un gasto de 234 millones de dólares de fondos del Plan Colombia en la compra de aviones brasileños, cuando existen otras necesidades más urgentes para atender. Hill, quien estuvo recientemente de visita en Colombia, consideró que antes se deben modernizar los aviones para transporte Hércules C-130.
Un funcionario del Ministerio colombiano de Defensa, citado por el diario bogotano «El Tiempo», sostuvo que el gobierno de George W. Bush pidió que en las compras de equipos bélicos «haya prioridad con ellos», teniendo en cuenta «la ayuda que le dieron al país mediante el Plan Colombia». Hill manifestó luego su «preocupación» por la gestión con Brasil «particularmente en momentos en que el gobierno de los EE.UU. financia a un costo de 34 millones de dólares programas de modernización de aviones OV-10 y A-37, que perfeccionados ofrecerán muchos de los recursos presentes en los aviones de ataque leve».
El Congreso estadounidense «puede no ver favorablemente la compra de aviones de ataque leve como la necesidad más urgente de las FAC y (eso) puede influir negativamente en la aprobación de más financiación», advirtió Hill.
Los aviones Súper Tucano, conocidos como Emb-314, son producidos por la empresa Embrear, de San José de los Campos, Brasil. Las empresas de Brasil habían cotizado de acuerdo con un pedido hecho a la embajada brasileña en Bogotá.
Por ahora el gobierno de Fernando Henrique Cardoso no emitió declaraciones, pero en San Pablo, el diputado del Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino, uno de los hombres de mayor confianza de Lula, consideró que es una «intromisión indebida» la pretensión estadounidense. Genoino, experto en asuntos militares y de seguridad, consideró que «los aviones brasile-ños son los más adecuados para las necesidades de Colombia». «Esa actitud omnipotente e imperial (de los Estados Unidos, ndr) muestra que cuando los Estados Unidos hablan de libertad de comercio es sólo para ellos», expresó el legislador.
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