11 de octubre 2026 - 14:49

Panamá declaró el estado de emergencia total tras el terremoto de 7,7 grados que tuvo más de 100 réplicas

El gobierno de José Raúl Mulino destinará hasta u$s100 millones a la asistencia y reconstrucción. Hay daños en todo el país y miles de afectados.

Panamá declaró el estado de emergencia nacional tras el terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes 9 de octubre.

Panamá declaró el estado de emergencia nacional tras el terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes 9 de octubre.

SwissInfo

El gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el viernes, seguido de más de 100 réplicas. El último balance difundido por agencias internacionales contabiliza al menos 27 heridos, cientos de viviendas dañadas y afectaciones en las diez provincias, aunque no se reportaron víctimas fatales.

La administración del presidente José Raúl Mulino anunció que destinará hasta u$s100 millones para asistir a los damnificados y avanzar con la reconstrucción. Las autoridades también dispusieron una comisión para coordinar las tareas de emergencia, mientras continúan las inspecciones de edificios, carreteras y servicios esenciales.

Terremoto en Panamá: cuál es la situación actual y qué zonas fueron afectadas

El movimiento principal ocurrió el viernes 9 de octubre, con epicentro en la provincia de Herrera, cerca de la comunidad de Pitaloza Arriba. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró una magnitud de 7,7, mientras que las mediciones locales difundieron valores diferentes. Otro fuerte sismo alcanzó una magnitud de 6,6.

Las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas concentraron los daños más importantes. Según los relevamientos de Protección Civil, alrededor de 420 viviendas y una cantidad similar de escuelas públicas resultaron afectadas. También se registraron daños en siete hoteles, al menos 13 iglesias y nueve puentes.

El gobierno de José Raúl Mulino anunció que destinará hasta u$s100 millones para asistir a los damnificados y reconstruir la infraestructura.

El impacto también alcanzó instalaciones sanitarias y carreteras. Algunas comunidades permanecían aisladas debido a deslizamientos de tierra y daños viales, mientras los organismos de emergencia continuaban evaluando las condiciones de seguridad de las construcciones.

Más de 100 réplicas y temor entre los habitantes

Después del terremoto principal, los especialistas registraron más de 100 réplicas, algunas superiores a magnitud 5. La continuidad de los movimientos sísmicos mantiene en alerta a las autoridades y genera preocupación entre los habitantes de las localidades más afectadas, especialmente ante la posibilidad de nuevos temblores.

En ciudades como Chitré y Macaracas, numerosos residentes optaron por pasar la noche al aire libre o en refugios temporales, debido al temor de regresar a sus viviendas. Muchas construcciones sufrieron daños estructurales, desprendimientos de techos y caída de escombros, lo que dificulta el retorno de las familias.

Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan con las inspecciones de viviendas y edificios afectados para determinar cuáles presentan condiciones seguras. La persistencia de las réplicas también complica las tareas de limpieza y recuperación en las zonas damnificadas.

Más de 100 réplicas fueron registradas después del terremoto, lo que mantiene la preocupación entre los habitantes.

Panamá activó la asistencia internacional y evalúa los daños

El terremoto también afectó temporalmente el transporte aéreo. El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió sus operaciones, aunque posteriormente las reanudó. Por su parte, el Canal de Panamá continuó funcionando con normalidad, mientras equipos técnicos inspeccionaban sus instalaciones.

En paralelo, Estados Unidos comprometió u$s5 millones en asistencia humanitaria y movilizó especialistas para colaborar con las tareas de evaluación y respuesta. También se enviaron alimentos mediante helicópteros a las comunidades afectadas.

El gobierno panameño mantiene las tareas de relevamiento para determinar el alcance de los daños y las necesidades de reconstrucción. La prioridad es asistir a las familias damnificadas, recuperar los servicios y verificar la seguridad de los edificios, mientras continúa la actividad sísmica en la región.

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