Brasilia (ANSA) - La número dos del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger, juzgó ayer «decepcionante» el indicador negativo de la economía brasileña en el tercer trimestre de 2005, pero aclaró que las finanzas de Brasil «no están deterioradas».
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En la misma reunión que Lula mantuvo con Krueger, el brasileño le solicitó «más comprensión para que Agentina pueda seguir el proceso de recuperación económica que ha llevado a cabo», indicó el ministro de Economía Celso Amorim.
La vicedirectora del FMI opinó sobre la economía brasileña luego de ser recibida por el presidente Luiz Lula da Silva en el Palacio de Planalto, al ser consultada sobre la caída de 1,2 por ciento en el PBI del tercer trimestre. «Realmente estos números del PBI son decepcionantes», dijo Krueger. Sin embargo, aclaró que «si se analizan los números divulgados, podemos concluir que el resultado no es tan negativo, siempre ocurren oscilaciones entre trimestre y trimestre». «No hay deterioro», agregó.
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