12 de julio 2007 - 00:00

Perpetua para cuatro condenados por 21-J

Londres (ANSA, Reuters, EFE) - Las cuatro personas halladas culpables por los atentados fallidos del 21 de julio de 2005 en Londres fueron condenadas ayer a cadena perpetua, con una pena mínima de 40 años de prisión para cada una de ellas, según decidió el tribunal de Woolwich, de la capital británica.

Los cuatro sentenciados fueron Muktar Said Ibrahim, de 29 años; Yassin Omar, de 26; Ramzi Mohammed, de 25, y Hussain Osman, de 28. Habían sido declarados culpables el lunes, en decisión unánime del jurado.

Otros dos acusados, Manfo Kwaku Asiedu, de 34 años, y Adel Yahya, de 24, serán juzgados nuevamente luego de que el martes el jurado no hubo alcanzado un veredicto sobre sus sentencias.

Los sentenciados de ayer fueron declarados culpables por los ataques fallidos, que no se consumaron porque los explosivos no detonaron correctamente.

  • Control

  • Ese intento de ataques ocurrió tras los cometidos el 7 de julio en la capital británica, en los que habían muerto 56 personas, entre ellas los cuatro suicidas, y 700 resultado heridas.

    El juez de la corte de Woolwich a cargo de la causa, Adrian Fulford, declaró que los atentados del 7 y del 21 de julio fueron perpetrados por «células terroristas» bajo el control de la red Al-Qaeda.

    «No tengo duda alguna de que ambos grupos estaban inspirados en Al-Qaeda y estaban en control de la secuencia de ataques», explicó Fulford, que presidió el juicio de seis meses de duración.

    El del 21 de julio «fue un intento viable, muy cerca de ser exitoso, que buscaba provocar asesinatos en masa. Fue extenso en su planeamiento y se produjo poco después del 7 de julio. Fue diseñado para causar un impacto máximo», agregó. El juez destacó que los fiscales del caso no intentaron demostrar un «vínculo directo» con los ataques del 7 de julio, perpetrados contra tres vagones del metro de Londres y un autobús de la ciudad. Pero aclaró que los atentados fallidos del 21 de julio fueron «casi una copia exacta de los eventos de dos semanas antes», y agregó que lo ocurrido el 7 de julio de 2005 «fue de relevancia considerable».

    «Demostró el efecto letal de este plan en caso de haber sido exitoso. Está claro que al menos 50 personas hubieran muerto, otros cientos habrían resultado heridos, miles habrían sufrido daños permanentes, desfiguraciones u otras lesiones, ya sean cristianos, musulmanes, judíos, hindúes, sikhs, budistas, agnósticos o ateos», destacó.

    Por su parte, Peter Clarke, jefe del departamento antiterrorista de Scotland Yard, elogió la decisión del jurado por haber rechazado «las mentiras ridículas» de los acusados.

    La directora de la Fiscalía británica de la Corona, Susan Hemming, afirmó que los cuatro sentenciados «no tenían duda alguna» sobre las consecuencias de sus acciones.

    «Aunque la implementación del plan fue incompetente, el objetivo estaba claro: querían asesinar y causar caos a escala masiva», afirmó en un comunicado.

  • Jefe

    Ibrahim, considerado jefe del grupo, intentó detonar una bomba en un autobús que pasaba por el barrio londinense de Hackney, en el este de la capital.

    Había viajado a Pakistán en diciembre de 2004, donde según la acusación adquirió los conocimientos necesarios para poner en marcha los ataques, y fue detenido en una vivienda del oeste de Londres una semana después del 21 de julio.

    Por su parte, Omar, que trató de detonar una bomba en la estación de metro de Warren Street, vivía en un departamento de New Southgate (norte de Londres), que utilizó el grupo para preparar las bombas entre abril y julio de 2005.

    Ramzi Mohammed fue declarado culpable de intentar hacer explotar una bomba en un tren del metro Northern Line cerca de la estación de Oval, sur de Londres.

    En tanto, Hussain Osman, que había logrado huir a Italia, fue declarado culpable del ataque fallido contra un convoy del metro en la estación de Shepherd's Bush, al oeste de la capital británica.
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