Los fantasmas vuelven en Perú: Montesinos tramó el soborno de tres jueces electorales

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El otrora poderoso dueño de los servicios secretos dijo buscar la anulación del triunfo de Pedro Castillo y que Keiko Fujimori, hija de quien fuera su jefe político, termine presa por corrupción. Fue grabado cuando hablaba por teléfono con un militar. La tensión deriva en conmoción.

Lima - Una tenebrosa trama que deja al desnudo la intención de evitar que Pedro Castillo, el candidato de izquierda, se convierta en presidente de Perú comenzó a descubrirse tras una denuncia periodística que ubica en el centro de la escena al actualmente preso Vladimiro Montesinos, responsable de las violaciones de los derechos humanos cometidas por los servicios secretos del régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).

Montesinos, una figura vinculada a lo peor de la historia reciente de Perú, salió imprevistamente de las sombras cuando el país sigue sin definir – tres semanas después del balotaje– quién será presidente a partir del 28 del mes que viene, esto es el vencedor del comicio, el izquierdista Pedro Castillo o la derechista Keiko Fujumori, hija del expresidente, también preso por diversos crímenes y corrupción.

Una investigación del portal IDL Reporteros, reveló que Montesinos, de 76 años, fue grabado este mes mientras hablaba desde el teléfono fijo de la prisión de máxima seguridad en la que está encerrado. En uno de los audios revelados, el hombre que manejó el servicio de inteligencia durante el fujimorismo le explica a un coronel retirado la manera de incidir sobre los jueces del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que deben definir las nulidades de votos que concentran las esperanzas de Keiko de dar vuelta su derrota.

“Si hubiéramos hecho el trabajo que habíamos planteado, ya no estaríamos en este problema de mierda”, dice Montesinos, en referencia a la victoria de Castillo por poco más de 45.000 votos, según el recuento oficial.

Montesinos también sugiere buscar un intermediario para sobornar con un millón de dólares a cada uno de tres magistrados del JNE para que quiten del conteo final las mesas donde Castillo ganó masivamente.

“Con tres es suficiente. Entonces sería bueno que lo localizaras para que pueda apoyar, tienes que echar un poco de gasolina (dinero). Tú me entiendes, ¿no?”, instruye Montesinos al militar retirado Pedro Rojas, a quien le pide que contacte al abogado Guillermo Sendón, hombre con vínculos en el Poder Judicial.

No solo se busca que Castillo no asuma como presidente, señaló IDL Reporteros, si no evitar además que Keiko Fujimori vaya también a la cárcel, pues pesa sobre ella una acusación de lavado de activos y asociación ilícita que avanza en la Justicia y se diluiría si llegara a presidenta.

“¿Yo qué gano en esto? Nada. Simplemente estoy tratando de ayudar porque si no se joden: la chica (Keiko Fujimori) terminará presa. Esa es la situación”, dice Montesino en el audio difun-dido.

En medio de un escándalo nacional que, al revés de las intenciones del fujimorismo, podría obligar a JNE a apurar por fin la proclamación de Castillo, la Fiscalía anunció una investigación.

En tanto, Keiko Fujimori agota sus chances. En ese sentido, dijo que le pedirá al presidente Francisco Sagasti que auspicie una auditoría del escrutinio del balotaje a cargo de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La derechista restó importancia al contenido de los audios y consideró que son utilizados para “distraer”.

La aparición de los audios provocó el relevo de cuatro oficiales del Centro de Reclusión de Máxima Seguridad (Cerec), confirmó el Ministerio de Defensa.

El principal despedido fue el jefe del Cerec, capitán de navío Víctor Murguía Silva, además de tres oficiales de guardia asignados para este mes.

IDL Reporteros reveló que Montesinos hizo en total 17 llamadas desde la Base Naval a su contacto Tataje.

La Marina de Guerra del Perú también anunció que investigará el caso junto con el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

Según la versión oficial, Montesinos –que cumple una condena de 25 años de prisión– tenía permiso para llamar a su pareja desde el penal, creado especialmente para la reclusión de los terroristas más peligrosos, como Abimael Guzmán y otros líderes de Sendero Luminoso.

El dúo Alberto Fujimori-Montesinos guio el destino de Perú hace tres décadas. El primero era un ingeniero y profesor universitario de mediana edad, hijo de inmigrantes japoneses, que por sorpresa llegó a la segunda vuelta de las elecciones de 1990, en las que derrotó al escritor Mario Vargas Llosa. Montesinos era un exmilitar de baja graduación que había sido encarcelado por deserción y terminó como estratega y operador en las sombras de Fujimori.

En tanto, Castillo, quien ya se ha adjudicado el triunfo y recibió el reconocimiento de los gobiernos de la Argentina y de Bolivia, además del de dirigentes de otros países de la región, le pidió al actual presidente del directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, que en su gestión continúe en el cargo en un acto público celebrado el sábado a la noche tras una movilización de ciudadanos que exigen su proclamación.

El candidato presidencial también se comprometió a mantener el equilibrio fiscal y mejorar la calidad del gasto público, además de respetar la independencia del BCRP.

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