Londres (ANSA) - Los maestros y profesores de Gran Bretaña están autorizados desde ayer a palpar a sus alumnos si sospechan que están en posesión de armas o drogas, una medida del gobierno para prevenir la violencia en las aulas.
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La decisión, anunciada por el ministro de Educación, Charles Clarke, tiene como objetivo reducir el número de casos de violencia en las escuelas.
«Hemos implantado esta medida porque tomamos muy en serio las preocupaciones de las escuelas, acerca de los niños portando armas o llevando drogas al colegio», informó ayer un portavoz del Ministerio de Educación.
Bajo la medida del gobierno de Tony Blair, los profesores y maestros podrán palpar sin aviso a sus alumnos si sospechan que éstos están en posesión de armas y pueden poner en peligro a otros niños en las aulas.
Además, Clarke dio más poderes a la Policía para que pueda detener y palpar a adolescentes que se encuentran en la calle y que se sospecha estarían en posesión de armas.
También se pondrá en marcha una prohibición para la venta de cuchillos y otras armas blancas a menores de 18 años y para aquellos que están en posesiónde réplicas de armas. «Este gobierno ha trabajado mucho para reducir los crímenes con armas, imponiendo penas mínimas por posesión de armas de hasta cinco años. Pero también hemos implementado medidas dentro de las escuelas y centros comunitarios», agregó el vocero oficial.
La medida que autoriza a maestros a palpar a sus alumnos se tomó tras el publicitado caso de la joven de 16 años Luke Walmsley, quien fue muerta a puñaladas en 2003 por un compañero de clase en la escuela de North Somercotes, en Lincolnshire.