15 de enero 2008 - 00:00

Plan canje de guerrilla que protegen Chávez y Kirchner: liberaron 2 rehenes y ayer secuestraron 6

El "éxito" de Hugo Chávez en la liberación de dos rehenes colombianas fue, mucho antes que eso, una estrategia bien calculada de la guerrilla para convertir a su mayor aliado regional en interlocutor obligado ante el gobierno de Alvaro Uribe. Pero de logro, realmente poco. De hecho, muchas de las iniciativas del venezolano suelen terminar en fiascos, como la más reciente y controvertida: que la comunidad internacional deje de considerar a las FARC como un grupo terrorista. Los rebeldes demostraron una vez más -por si eso era necesariosu verdadera naturaleza,al secuestrar a seis turistas en el Pacífico colombiano con fines extorsivos. Así, no sorprende que se acumulen los rechazos a la premeditada propuesta de Chávez. Un día después de que la desconociera la Unión Europea, también salió EE.UU. a descalificarla, a pesar de que tres norteamericanos están en manos de los rebeldes. Brasil, en tanto, manifiesta preocupación por la huida de guerrilleros desalojados por las fuerzas de seguridad colombianas hacia su territorio, donde comienzan a imponer el uso de drogas como moneda. ¿Seguirán los Kirchner con la misma visión de la guerrilla colombiana? Están salpicados por cuanto le sucede a Hugo Chávez, del cual son un simple acoplado al rumbo que tome el mandatario venezolano. Así como quisieron adherirse vía satélite en el momento de la liberación de las rehenes, ahora se ven inmersos en este nuevo y repugnante hecho de las incorregibles FARC. Los dólares que presta Chávez no lo justifican.

Bogotá (ANSA, AFP, EFE, DPA) - Mientras persiste la controversia por el pedido del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para que la comunidad internacional quite a las FARC y al ELN de las listas negras de grupos terroristas, el primero de esos grupos perpetró el secuestro de seis turistas en una playa sobre el Océano Pacífico, cerca de la frontera con Panamá.

Los secuestrados son un ciudadano noruego-colombiano y otros cinco colombianos, dijo el diario «El Tiempo», y sus capturas tendrían fines extorsivos.

Además de los 46 rehenes declarados «canjeables» por las FARC -que pretenden usarlos
para la liberación de unos 500 guerrilleros presos-, el grupo tiene en su poder a unos 800 cautivos más con fines extorsivos, entre ellos 68 venezolanos, algo que el gobierno de Chávez dice desconocer.

Según «El Tiempo», el hecho se produjo en El Morro, ubicado en el Golfo de Tribugá, una región selvática donde se practica el turismo ecológico.

Según se supo, una lancha dejó en el lugar a 19 turistas y cuando regresó a recogerlos la tarde del domingo encontró sólo a 13 de ellos y la noticia del secuestro de los demás.

La Armada colombiana informó que desplegó operativos para recuperar a los secuestrados.
«El Tiempo» detalló que fue un grupo de 10 hombres del Frente-57 de las FARC el que se llevó a los turistas.

Mientras, al igual que lo hizo la Unión Europea, Estados Unidos dijo que mantendrá a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en su lista negra de « organizaciones terroristas».

«Ustedes perdonarán si no tomamos ese consejo», dijo, con un dejo de ironía, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack, sobre el planteo del mandatario venezolano.

El vocero añadió que «si hay alguna razón para quitar a un grupo de la lista de terrorismo, entonces se hace, pero no estoy al tanto de ningún cambio sustancial en la conducta de las FARC que haga mérito para removerlas de la lista».

McCormack se negó a comentar las gestiones que tres diputados demócratas de su país están haciendo en Colombia para lograr el rescate de los rehenes estadounidenses Thomas Howe, Marc Gonsalves y Keith Stannsen, secuestrados a principios de 2003.

Incrementando la presión, el gobierno francés salió ayer a reclamar, «con urgencia humanitaria», la libertad de las mujeres y enfermos en poder de la guerrilla. Mientras, en
Colombia crece la indignación ante la propuesta de Chávez.


Para el ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002), «las declaraciones del presidente Chávez son inadmisibles para nosotros los colombianos, es un imposible moral el poder aceptar que se trate de dar estado de beligerancia a las FARC y al ELN».

El también ex presidente y ex secretario general de la OEA, César Gaviria, indicó que «las afirmaciones del presidente Chávez constituyen un grave quebrantamiento de la Carta Democrática Interamericana».

También se pronunció contra la idea el juez español Baltasar Garzón, quien dijo: «Me parece una ligereza o un desconocimiento pedir el reconocimiento de fuerza beligerante a quien viola sistemáticamente los derechos más elementales de un país democrático como Colombia».

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