Pobre condena a obispo que negó el Holocausto: deberá pagar € 10.000

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El obispo lefebvrista Richard Williamson deberá sólo 10.000 euros de condena por negar el Holocausto. Este viernes comenzó a ser juzgado en un proceso expréss en la ciudad en la Ratisbona, al sur de Alemania. Su "fraternidad" le prohibió declarar y le ordenó no presentarse ante el tribunal. En su lugar, se presentó su abogado defensor.

El religioso católico británico, que reside actualmente en Londres, estaba acusado de incitación al odio racial por haber negado públicamente la existencia de las cámaras de gas nazis y minimizar el número de judíos que murieron en las campos de exterminio.

Williamson hizo esas declaraciones negacionistas en Ratisbona, que fueron divulgadas por la televisión sueca el 21 de enero de 2009, y luego por la prensa internacional. Por esas mismas declaraciones, fue expulsado de Argentina por orden del Gobierno nacional en febrero de 2009.

Desde 2003 que residía en una sede de la ultratradicionalista Fraternidad San Pío X que tiene en La Reja, Moreno. Williamson actúaba como sacerdote y director del Seminario de esa orden bajo una falsa identidad: afirmaba que era un empleado administrativo de la Asociación Civil "La Tradición".

"Creo que no hubo cámaras de gas. Creo que de 200.000 a 300.000 judíos murieron en los campos de concentración pero ni uno en las cámaras de gas", había declarado Williamson, negando la matanza de seis millones de judíos por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Esas declaraciones generaron conmoción en todo el mundo pocos días después que el papa Benedicto XVI, de nacionalidad alemana, levantara la excomunión de cuatro obispos de la Fraternidad, entre ellos, la del acusado.

Según su abogado, Matthias Lossman, Williamson aseguró que "hubiera venido voluntariamente (al juicio), pero la Fraternidad le aconsejó no hacerlo, y para decirlo con franqueza, se lo prohibió".

En una inexplicable defensa, según dijo el letrado, Williamson le dijo al tribunal que sabía que estaba prohibido en Alemania dudar de la existencia del Holocausto, pero que los periodistas suecos le habían asegurado que la entrevista sólo sería divulgada en Suecia.

Ahora, el obispo enfrentaba una abultada multa económica y una pena de hasta cinco años de prisión. Para la justicia alemana, sacarle el dinero fue suficiente.

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