14 de junio 2005 - 00:00

Presión a Bush para la retirada de Irak

George W. Bush
George W. Bush
Washington (EFE, AFP) -Los estadounidenses empezaron a cansarse del conflicto en Irak y a retirar su confianza en el presidente, George W. Bush, cuya popularidad está en uno de los peores momentos de toda su presidencia, según una encuesta publicada ayer.

Según un sondeo elaborado por la firma Gallup para el diario «USA Today», 59% de los ciudadanos está a favor de una retirada parcial o completa de las tropas estadounidenses en Irak y, por primera vez, también son mayoría los que dicen que la guerra no valió la pena.

Sólo 36% de los entrevistados es partidario de mantener o incrementar la presencia de los EE.UU. en Irak, la cifra más baja desde que comenzó el conflicto en marzo de 2003.

• Disgusto

El estudio revela, además, que la mayoría de la población estaría realmente «disgustada» si Bush decidiera enviar más efectivos a territorio iraquí.

Todos estos datos ponen de manifiesto que la paciencia con la guerra ha disminuido sustancialmente a medida que se ha disipado el optimismo que rodeó a las elecciones iraquíes en enero pasado y que, al mismo tiempo, se ha mantenido la violencia de los rebeldes contra las tropas de los EE.UU.

Según este sondeo, realizado entre el 6 y el 8 de junio entre 1.003 personas, las principales razones que arguyen quienes dicen que el conflicto valió la pena (42%) son la necesidad de dar una respuesta a los atentados del 11-S, de frenar el terrorismo y de poner fin a la opresión que vivía el pueblo iraquí. Mientras, 56% que piensa que no valió la pena justifica su postura en «las denuncias fraudulentas» del gobierno de Bush para realizar la invasión y el alto número de víctimas.

Los últimos datos del Pentágono indican que, desde el inicio de la guerra, han muerto en Irak 1.702 soldados estadounidenses, además de 88 británicos, 91 de otros países que integran la coalición, y miles de iraquíes, tanto militares como civiles. Además,
la guerra en Irak y la presencia militar han costado ya más de 200.000 millones de dólares a los EE.UU.

• Preocupación

Estas cifras preocupan no sólo a los ciudadanos, sino también a los políticos, incluso los republicanos, muchos de los cuales se han unido a los demócratas para pedir al presidente que cambie su estrategia en Irak. Algunos son partidarios de que se fije una fecha límite para el regreso a los EE.UU. de los cerca de 140.000 soldados que permanecen en el país árabe, pero el gobierno es reacio a poner plazos porque considera que pueden alentar a los insurgentes.

En ese sentido,
la Casa Blanca rechazó ayer el llamado de un legislador para establecer un cronograma para la retirada militar.

«Nos iremos cuando terminemos la misión», dijo el vocero presidencial, Scott Mc-Clellan, un día después de que el representante ( diputado) del Partido Republicano Walter Jones dijera que presionaría a los legisladores para fijar una agenda firme para el retiro.

«No vamos a quedarnos un día más de lo necesario. Pero lo que hacemos en Irak es vital para la paz y la seguridad de las generaciones venideras,» dijo McClellan.

El empeño de Bush de continuar en Irak hasta que la democracia esté asentada en ese país le está costando popularidad ya que, según otra encuesta de Gallup elaborada también entre los pasados 6 y 8 de junio, la cuota de aprobación del presidente es de 47%, una de las más bajas de toda su presidencia. El nivel más bajo fue de 45% de marzo pasado; y el más elevado, de 90% en setiembre de 2001, justo después de los ataques del 11-S.

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