Primera derrota parlamentaria de Blair: diputados rechazan su proyecto de Ley Antiterrorista
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"Creo que es una decisión equivocada", declaró Blair tras el voto.
"La razón por la que lamento esos resultados es porque estamos tratando de hacer lo mejor para el país", afirmó.
"A veces es mejor perder haciendo lo correcto que ganar haciendo lo equivocado", aseguró.
Estos resultados fortalecen la tesis de comentaristas, opositores y también de muchos laboristas que estiman que Blair está perdiendo el control de su gobierno, tras las fuertes pugnas internas registradas en las últimas semanas, así como por la renuncia de uno de sus ministros claves, David Blunkett.
Blair mismo había advertido sobre las consecuencias de un rechazo de su nueva legislación antiterrorista, elaborada tras los atentados de julio pasado, que dejaron 56 muertos, entre ellos los cuatro kamikazes.
Reconociendo que un rechazo de la legislación suscitaría serias dudas sobre su liderazgo en el Partido Laborista, el gobernante advirtió que significaría el inicio del fin del laborismo en el poder.
"El laborismo será castigado por los ciudadanos si rechazamos el tipo de reformas que el público espera de su Gobierno", señaló Blair, defendiendo su proyecto de ley, que goza de un apoyo mayoritario entre los británicos.
Sólo unas horas antes de la votación, Blair defendió ante los Comunes el proyecto de ley, recalcando que la policía le había pedido la ampliación del período de detención de sospechosos terroristas para hacer frente a las amenazas terroristas.
"Vivimos en un país que afronta una amenaza terrorista seria y real", declaró Blair el miércoles, afirmando que era su deber y el de los parlamentarios apoyar el trabajo de la Policía.
El temor de Blair a una derrota en los Comunes era tan grande que incluso llamó a su gran rival, el ministro de Finanzas Gordon Brown, quien acababa de llegar a Israel, a que regresara inmediatamente a Londres para participar en la votación.
El pasado miércoles, el Gobierno estuvo al borde de perder una votación sobre uno de los aspectos menos polémicos de ese paquete antiterrorista, la prohibición de "glorificar" los atentados, obteniendo el visto bueno sólo por un voto.
Tras esa votación, el gobierno anunció que iba a diluir el aspecto más polémico de su proyecto antiterrorista, que era la extensión de 14 a 90 días sin cargos de sospechosos terroristas.
Pero Blair optó por no hacer concesiones, rechazando aceptar una propuesta conciliadora de la parlamentaria Janet Anderon, que propuso extender el plazo de detención por sospecha terrorista a 60 días.
Esta intransigencia de Blair fue considerada por algunos observadores como un intento por ganarse votos en el Partido Conservador para la adopción de la ley.
Pero, si fue así, el tiro le salió por la culata, y su derrota en la Cámara de los Comunes será interpretada como una pérdida de control en su partido, y una erosión de su poder, que ha anunciado dejará antes de las próximas elecciones generales.




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