Washington y Gaza (AFP, Reuters, EFE) - El gobierno estadounidense, contrario a su tradición, afirmó ayer que no se opondrá a un debate en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el ataque israelí que dejó 15 muertos --nue-ve niños-el lunes en Gaza, y advirtió que el mal uso de armas estadounidenses por Israel traerá «consecuencias», luego de que el brazo armado de Hamas llamó a lanzar «un baño de sangre» contra Israel.
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Aunque sin mostrar entusiasmo por el debate en la ONU, el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, dijo que su gobierno, que se ha opuesto a tales discusiones anteriormente, participará en las que propuso el bloque árabe sobre el ataque. «Obviamente está entre los derechos de los miembros del Consejo pedir tal sesión o una discusión o una resolución si quieren», dijo Boucher, «si la gente quiere discutir esto en Nueva York (sede de la ONU) supongo que lo discutiremos».
En tanto, el grupo terrorista Hamas anunció en un comunicado que hizo circular en la última jornada, que «pedimos a todos nuestros grupos en los territorios palestinos y en Israel que estén prontos a golpear a los sionistas en cualquier lugar y en cualquier momento». El Movimiento de la Resistencia Islámica suspendió además los contactos con la Autoridad Palestina (AP) para alcanzar un alto el fuego unilateral con Israel, informó su portavoz Abdelaziz Rantisi. «Después del asesinato de Salah Shahade, líder de Izadin Al Kasam, brazo armado de Hamas, este diálogo no tiene razón de ser», dijo Rantisi.
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