Karachi, Pakistán (Reuters, AFP) - Miles de personas se manifestaron en todo Pakistán ayer para protestar contra un ataque aéreo de Estados Unidos a una zona tribal, que mató al menos a 18 personas, pero que falló en su aparente objetivo de asesinar al número dos de Al-Qaeda, Ayman al-Zawahiri.
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Funcionarios paquistaníes dijeron que no había evidencia de que el segundo de Osama bin Laden se encontrara en el momento del ataque en el pueblo de Damadola, en la región tribal de Bajaur, cerca de la frontera con Afganistán, el viernes temprano. Casi 10.000 hombres, mujeres y niños se manifestaron en la ciudad sureña de Karachi para denunciar el ataque en el que murieron muchas mujeres y niños. «Condenamos el ataque en Bajaur», decía un cartel.
«Estados Unidos alzó el temor a Zawahiri para justificar este ataque», dijo Meraj-ul-Huda, líder local de la principal Alianza Islámica de Pakistán, Muttahida Majlis-e-Amal.
Los islámicos, que se oponen al apoyo que el presidente Pervez Musharraf otorga a Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo, convocaron protestasa escala nacional, pero los grupos seculares también se unieron a la manifestación de Karachi mientras que otros pequeños actos tuvieron lugar en más ciudades y pueblos.
Pakistán condenó el ataque del viernes y convocó al embajador estadounidense Ryan Crocker para formular una protesta. Funcionarios de seguridad paquistaníes dijeron que una invitación a Zawahiri a cenar fue lo que provocó el ataque de Estados Unidos, pero el militante faltó a la cita.
Washington ha ofrecido 25 millones de dólares por Zawahiri y otros tantos por Bin Laden, que huyeron desde que las tropas encabezadas por Estados Unidos derrocaron al régimen talibán de Afganistán tras los atentados del 11 de setiembre.
Se cree que ambos dirigentes se esconden a lo largo de la frontera afgano-paquistaní bajo la protección de las tribus pastún.
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