Renunció Ali Lariyani, el principal negociador nuclear de Irán
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Lariyani era una figura "confiable" frente a la comunidad internacional.
Rusia y China, los otros dos países con derecho a veto, mantienen bloqueada la profundización de las medidas y reaccionaron rápidamente cuando se produjeron advertencias sobre acciones militares.
Ambos países mantienen intereses y acuerdos en materia energética y nuclear con Teherán, en el caso de Rusia ratificados por el presidente Vladimir Putin en su visita, cuando confirmó el desarrollo de la planta atómica de Bushehr, que construyen técnicos de Moscú en territorio iraní.
La renuncia de Larijani, que según el vocero del gobierno no alterará la posición iraní como así tampoco el curso de las negociaciones, se produjo tras la visita que realizó Putin esta semana.
Putin, al mismo tiempo, dio una señal al respaldar en Irán el desarrollo de planes nucleares bajo normas de no proliferación y enviar un mensaje a Estados Unidos con la unificación de posiciones en los países del Mar Caspio.
La prensa rusa destacó luego, bajo títulos como "Operación Intercambio", que el movimiento de Putin era parte de una negociación donde había confluido el plan de Estados Unidos para la instalación de sistemas antimisiles en Europa, rechazado por Moscú.
Larijani no participó de las reuniones que mantuvo Putin con autoridades iraníes el martes, pero fue quien manifestó a los periodistas que el presidente ruso había presentado una propuesta a la guía suprema iraní, ayatolá Alí Jamenei, que constituía un "mensaje especial" para la resolución del litigio.
Jamenei dijo entonces que Irán estaba dispuesto a "estudiar" la propuesta de Putin, que presentó la iniciativa tras reuniones con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.
Alemania está integrada a las negociaciones junto a los cinco países con derecho a veto y condujo tratativas con Francia y Gran Bretaña hasta que el caso fue derivado desde la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) al Consejo.
El portavoz del gobierno aseguró ayer que Larijani "había presentado varias veces su dimisión, pero sólo ahora el presidente Mahmud Ahmadinejad la ha aceptado", reportó la agencia oficial Irna, y anunció que Jalili ejercerá ese cargo.
Elham ratificó, además, la reunión prevista el martes entre representantes iraníes y Solana, en la cual, según dijo, puede estar presente Larijani como parte de la delegación.
La portavoz de Solana, Cristina Gallach, dijo ayer que el funcionario europeo "mantiene su programa" para la reunión del martes, al margen de la renuncia de Larijani.
Gallach manifestó que la decisión de preservar el curso de las negociaciones fue expresada al gobierno iraní.
Teherán advirtió que cualquier negociación debe excluir el reclamo para la cancelación de sus planes, a los que considera parte de su derecho soberano, pero se manifestó dispuesto a esclarecer los puntos que las potencias occidentales consideran oscuros.
Estados Unidos y países europeos imputan a Irán desarrollar esos planes con el objetivo de construir armas nucleares, ya que el uranio enriquecido, aunque con niveles disímiles de densidad, permite tanto esa meta como la producción de combustible.
El gobierno iraní rechazó esas imputaciones y sostiene que sus programas apuntan a abastecer de combustible sus centrales eléctricas, en el marco de una política de desarrollo.



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