20 de octubre 2008 - 00:00

Resiste la reelección la oposición a Evo Morales

La Paz (EFE, AFP) - Ante la amenazante presión de una marcha de miles de indígenas que se acercaban a La Paz, el Congreso de Bolivia seguía empantanado al cierre de esta edición en el debate sobre el proyecto de reforma constitucional impulsado por el gobierno de Evo Morales, con el espinoso tema de la reelección como principal escollo.

La sesión legislativa iniciada el sábado, y que entró en un receso ayer a la madrugada, sufrió un retraso de varias horas por las discrepancias entre el oficialismo y la oposición para consensuar la convocatoria del referendo sobre la nueva carta magna con la que Morales pretende «refundar» Bolivia.

El presidente de la Cámara de Diputados, Edmundo Novillo, anunció al cierre de esta edición que los grupos parlamentarios seguían intentando acuerdos.

Las negociaciones parlamentarias iniciadas hace más de una semana, y que se han intensificado en las últimas horas, obedecen a que el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) no cuenta con los dos tercios necesarios para aprobar la ley de convocatoria del referendo constitucional. Pero, además, en el proceso de diálogo políticoabierto en el Congreso, oficialistas y opositores también están debatiendo sobre el contenido del texto que la Asamblea Constituyente aprobó el pasado diciembre en la ciudad andina de Oruro.

El principal punto de discrepancia en esta negociación es la reelección presidencial por un mandato que contempla la nueva Constitución y las opciones que tendría Evo Morales para mantenerse en el poder. La estrategia oficialista, desvelada hace unas semanas por el propio presidente, es convocar elecciones generales en cuanto se apruebe en referendo la nueva carta magna, pero su actual gestión (que inició en 2006) no contaría como primer mandato al abrirse un nuevo período constituyente. De este modo, Morales aspira a presentarse a elecciones generales en 2009 y, en caso de ganar, optar a la reelección en las siguientes para un nueva gestión de cinco años, con lo que podría permanecer en el poder hasta 2019.

La oposición, por su parte, rechaza que el actual mandato de Morales «no cuente» y critica al presidente por querer perpetuarse en el poder de forma «vitalicia», según denunciaron ayer diputados de la conservadora alianza Poder Democrático y Social (Podemos) y de la también opositora Unidad Nacional. Otros de los disensos objeto de discusión entre los congresistas oficialistas y opositores son la reforma agraria que conlleva la nueva Constitución (que permite expropiar los latifundios improductivos) y la descentralización autonómica.

Mientras las fuerzas parlamentarias negocian, miles de seguidores del presidente Morales (indígenas, campesinos, sindicalistas, mineros y cocaleros, entre otros) se encontraban prácticamente a las puertas de la ciudad de La Paz, en una marcha para exigir al Congreso la convocatoria constitucional.

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