Bagdad (ANSA) - Un sabotaje en el oleoducto que abastece de petróleo a las terminales por donde circula la casi totalidad de 1,8 millón de barriles diarios que produce actualmente Irak obligó ayer a las autoridades de ocupación a interrumpir las exportaciones de crudo desde el sur del país.
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Asimismo, el sabotaje (una de las prácticas preferidas de la resistencia, que busca minar económicamente a las autoridades de ocupación) afectó a una central eléctrica ubicada en el sur de Bagdad, que garantiza la provisión de energía a los barrios de Amiriya y Yarmuk, en el suroeste de la capital. Según la guardia de la planta, un disparo de mortero generó un incendio considerable.
El oleoducto afectado se encuentra, en cambio, en la isla de Faw, el nudo sureño que provee de crudo a las principales terminales.
El ataque al oleoducto fue el sábado, aunque la noticia fue difundida recién ayer. Las instalaciones se incendiaron antes de que las llamas pudieran ser controladas.
En tanto, la violencia continuó en todo Irak, donde hombres armados mataron a dos ingenieros, un sudafricano y un neocelandés, durante una emboscada en la norteña ciudad de Kirkuk.
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