Washington (ANSA, EFE) - Luego de haber sostenido lo contrario durante meses, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció ayer que en realidad no existe ninguna prueba que vincule a Saddam Hussein con los atentados terroristas contra las Torres Gemelas y el Pentágono, del 11 de setiembre de 2001.
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«No tenemos evidencia de que Saddam Hussein haya estado involucrado en los atentados del 11 de setiembre», aseguró Bush a medios de comunicación estadounidenses, contradiciendo, de esta manera, las afirmaciones que él y funcionarios de su gobierno se cansaron de repetir durante los meses en que había que convencer a la opinión pública norteamericana de que Saddam era un enemigo de los Estados Unidos. Sin embargo, Bush dijo que Al-Qaeda sí mantiene relaciones con Saddam Hussein, como ya lo había sugerido el domingo pasado el vicepresidente de Los Estados Unidos, Dick Cheney.
«No existe ninguna duda de que Saddam Hussein tuvo nexos con Al-Qaeda», señaló el presidente a los periodistas.
Según una encuesta difundida la semana pasada, 70 por ciento de los estadounidenses cree que el régimen de Hussein estuvo vinculado a los atentados.
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, señaló: «Siempre dijimos que no tenemos las pruebas sobre estos vínculos». Cuando los periodistas le preguntaron sobre la encuesta, contestó: «No soy un experto en opinión pública». En su discurso al país del pasado 7 de setiembre, Bush afirmó que Irak es el «frente central» en la guerra contra el terrorismo y, en cambio, no hizo mención a las armas de destrucción masiva cuya supuesta existencia fue utilizada para justificar la guerra lanzada en marzo pasado.
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