Caracas (ANSA, ASN, AFP, Reuters) - La mayoría de los dirigentes de la oposición venezolana insistió ayer en desconocer la ratificación de Hugo Chávez en la presidencia, pero el frente antichavista se vio resquebrajado a raíz del implícito reconocimiento del resultado del referéndum del domingo por parte de las cámaras empresariales.
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«No tenemos ni una sola duda de que se cometió un colosal y vergonzoso fraude y estamos documentando las pruebas», insistió el dirigente Jesús Méndez Quijada, del partido Acción Democrática. El dirigente de esa agrupación socialdemócrata (de Carlos Andrés Pérez) llegó a decir que Chávez debe «desincorporarse (sic) del cargo» hasta que se despejen las dudas.
La multiplicidad de voces de la oposición volvió a evidenciar ayer la ausencia de un liderazgo claro. Incluso, muchos ciudadanos antichavistas, desanimados, no ocultaban su disgusto con el comportamiento de los dirigentes del sector.
• Reconocimiento
Entre los políticos antichavistas, el gobernador del estado de Zulia, el más poblado de Venezuela, Manuel Rosales, fue el primero en admitir que «a veces se pierde y otras se gana», lo que fue reiteradamente destacado por el gobierno de Chávez.
En una postura menos confrontativa hacia el gobierno, Fedecámaras, Conindustria y Consecomercio, federaciones empresariales abiertamente antichavistas, también afirmaron en un comunicado conjunto que «Venezuela no puede seguir dividida de esta manera» y aceptaron la invitación al diálogo formulada por el gobierno. Albis Muñoz, presidenta de Fedecámaras, dio una implícita aceptación de los resultados al solicitar el recuento de votos como reclama la oposición, porque «aquellos que no ganaron merecen respeto de quienes sí alcanzaron la (victoria en la) votación».
En tanto, la Iglesia Católica, alineada con los sectores más duros de la oposición, reclamó que «las dudas e interrogantes que se están formulando acerca de los resultados emitidos deben ser aclarados cuanto antes», por lo que pidió un recuento de votos, en un comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana.
El vicepresidente de la nación, José Vicente Rangel, replicó: «Revisen todo, hagan todas las auditorías que quieran». Rangel calificó de «estupidez política» la postura de la oposición y se declaró «decepcionado porque una vez más» los antichavistas «no aceptaron las reglas de juego».
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