3 de octubre 2002 - 00:00

Se entregó el hombre clave en el escándalo de Enron

Houston - Andrew Fastow, ex director financiero de Enron Corp., que ayudó a transformar a la empresa en la séptima de Estados Unidos por ingresos, se entregó al FBI y fue acusado ayer por la Justicia de dirigir un fraude que les costó a los inversores miles de millones de dólares y que causó el colapso de la operadora de energía.

Un Fastow con gesto serio, acompañado por su abogado, declinó hacer comentarios cuando cruzó entre decenas de periodistas para ingresar a las oficinas del FBI en Houston. El Departamento de Justicia lo acusa de cometer fraude con valores, de fraude postal y telegráfico y de lavado de dinero, en lo que según los fiscales era una maniobra para ocultar deudas y mostrar mayores ganancias.

Fastow promediaba los treinta cuando creó y dirigió sociedades para la quebrada operadora de energía, que le redituaron a él más de u$s 30 millones y taparon pérdidas por u$s 1.000 millones
, según se alega en un informe preparado para el directorio de la compañía.

Su arresto podría significar problemas para el ex presidente ejecutivo Jeffrey Skilling, según abogados que siguen el caso. «Si Andy Fastow no quiere convertirse en el hombre de Enron que recibe la condena récord, tendrá que aportar una colaboración sustancial e interesante para un caso contra Skilling», sostuvo Jacob Frenkel, ex abogado de aplicación de reglas de la Comisión de Valores y Bolsas (SEC).

El Departamento de Justicia detalló los cargos contra Fastow y algunos funcionarios dijeron que estaban buscando congelar sus bienes por 21 millones de dólares. La SEC dijo que tratará de obligar a Fastow a que devuelva «todas sus ganancias mal habidas, incluso su salario». «Aparentemente el señor Fastow pensó que podía salirse con la suya», dijo Linda Chat-man Thomsen, la subdirectora de aplicación de normas de la SEC. «Se equivocó.»

Fastow compareció ante un tribunal federal ayer mismo. El gobierno dijo que recomendará que se lo libere bajo una fianza de cinco millones de dólares, pero hasta anoche seguía detenido, tras ser visto entrar a tribunales esposado. El fiscal general adjunto Larry Thompson insistió en que «seguiremos usando todos los instrumentos legales a nuestra disposición para combatir el fraude corporativo».

Fastow enfrenta hasta veinte años de prisión si es condenado por lavado de dinero, diez años por infringir las leyes sobre valores y cinco años por cada uno de los casos de fraude.


El ex ejecutivo, que cumplirá 41 años en diciembre, fue despedido como director financiero hace un año, después de que Enron reveló que las sociedades que él dirigía, como LJM Cayman y LJM2 Co. Investment, le costaron a la empresa millones de dólares.

Enron se presentó en convocatoria de acreedores el 2 de diciembre, luego de modificar su declaración de ganancias por más de 586 millones de dólares.
El escándalo afectó a toda la economía estadounidense y dio lugar a una sucesión de casos de fraude empresarial, que involucraron a altísimos funcionarios de la Casa Blanca por su vinculación personal con varios ejecutivos. De hecho, el fundador de Enron, Keneth Lay, era íntimo amigo del presidente George W. Bush y su principal aportante de campaña.

Fastow fue implicado por
Michael Kopper, ex ejecutivo de Enron que se declaró culpable de fraude en agosto pasado. Entre las propiedades de Fastow hay una mansión casi terminada en el elegante distrito de River Oaks, en Houston. La residencia de 780 metros cuadrados con cuatro dormitorios y seis hogares está a la venta por u$s 4,2 millones, informó «The Houston Chronicle».

Fastow obtuvo una licenciatura en chino y en economía en la Universidad Tufts en 1983. Allí conoció a la que sería su esposa,
Lea Weingarten, de Houston, cuya familia poseía una cadena de 87 locales de comida y una firma local de bienes raíces. Tras una importante trayectoria como ejecutivo, y luego de graduarse en un master en empresas, Fastow entró en Enron Capital en 1990, y trabó amistad con Skilling, quien se había pasado poco antes desde la consultora McKinsey & Co. En 1996 fue nombrado jefe del grupo de venta minorista de energía en Enron y encabezó la campaña de la empresa por avanzar en los recién desregulados mercados de energía.

En una demanda civil previa, la SEC alegó que Kopper, Fastow y otros «usaron complejas estructuras, testaferros, pagos ocultos y préstamos secretos» para crear la apariencia de que tres sociedades que controlaban eran independientes de Enron.
El engaño le permitió a Enron sacar esas sociedades de su balance y mejorar sus resultados financieros, para que se vieran más atractivos para los analistas de títulos y las firmas calificadoras de créditos, dijo la SEC en su demanda.

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