Se fue el Papa y se desata pelea por aborto en Brasil

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Un día después del final de la visita del papa Benedicto XVI a Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva descartó ayer el envío al Congreso de un proyecto para despenalizar el aborto, pero pareció no cerrar la puerta a la aprobación de una ley en ese sentido al dejar el tema en manos del Congreso.

«El gobierno no enviará ningún proyecto sobre el aborto. En su debido momento, los parlamentarios resolverán qué se debe hacer en esa área», dijo Lula en su programa radial al comentar la visita de cinco días del papa Joseph Ratzinger.

El mandatario se reunió el jueves pasado con Benedicto XVI y, según la embajadora brasileña en el Vaticano, Vera Machado, no se habló de la interrupción del embarazo. Sin embargo, el Pontífice dedicó varias líneas a fustigar las iniciativas para despenalizar el aborto.

  • Polémica

    La visita del Papa estuvo precedida por una fuerte polémica entre Iglesia local y el gobierno, después de que el ministro de Salud, José Gomes Temporao, lanzara la idea de convocar a un plebiscito para resolver si legalizar o no el aborto en el país, restringido hoy a casos de violación o riesgo de muerte de la madre.

    Mientras, la discusión ya se instaló en el Congreso: el bloque conservador Demócrata (fuerza que agrupa al ex Partido del Frente Liberal) anunció que todos sus legisladores votarán contra cualquier propuesta de despenalización del aborto. Desde el otro frente, los diputados del Partido Popular Socialista (socialdemócrata) expresarona través de un comunicadofirmado por su presidente, Roberto Freire, que apoyarán la despenalización de esa práctica, «un tema que tiene ser enfrentado como un asunto de orden sanitario y endémico».

    También Lula dijo que la cuestión debe ser tratada como un problema sanitario y no moral, a la vez que se declaró contrario al aborto en lo personal, pero neutral a nivel político. Su postura contrasta con la de otro líder de izquierda moderada de la región, el uruguayo Tabaré Vázquez, quien dijo que vetará cualquier iniciativa abortista que surja del Parlamento.

    Por otro lado, Lula también reafirmó que Brasil es un Estado laico. «Es importante que en Brasil tengamos siempre como principio respetar las más diversas religiones existentes. Hay muchas religiones en Brasil y debemos convivir de la manera más respetuosa y democrática posible. Por lo tanto, estoy convencido de que el Estado laico es una garantía de sustento democrático», subrayó Lula.

    El mandatario apreció, además, el compromiso del Sumo Pontífice con asuntos sociales como la violencia y la pobreza, y dijo que le pareció mucho menos «conservador» de lo que creía. «Decían que el Papa era sumamente conservador y que quería hablar solamente de temas conservadores, cuando en verdad tuvo un comportamiento de mucho compromiso con las cuestiones sociales», dijo.

    «El Papa se mostró preocupado por conocer los problemas de Brasil de cerca y tuvo varios pronunciamientos en los cuales planteó críticas profundas en la cuestión de la criminalidad, de la violencia, del abandono social al que están sometidos los pobres del mundo», sostuvo
    Lula.
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