Siete muertos al incendiarse otro edificio de inmigrantes en París
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Por otra parte, tres personas fueron gravemente heridas y otras 11 sufren heridas leves, entre las cuales hay un niño y cuatro bomberos.
El presidente Jacques Chirac expresó este martes sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió "a los servicios encargados de la investigación que actúen con diligencia para determinar las circunstancias exactas de este siniestro", según un comunicado.
"Lo que me parece fundamental hoy, después de este segundo drama, es tomar juntos, todas las autoridades competentes nacionales, regionales, departamentales, municipales, las medidas que se imponen para evitar dramas de esta naturaleza", declaró Chirac durante un desplazamiento a Pomacle (norte).
"Creo que eso se puede hacer, creo que el gobierno y el primer ministro (Dominique de Villepin) tomarán en breve iniciativas fuertes en ese sentido", insistió.
"Hay un problema gravísimo de inmuebles insalubres en París", reconoció el alcalde de la capital francesa, Bertrand Delanoe, quien se presentó en el lugar, recordando que sus servicios habían registrado unos 1.000 casos.
"En ese edificio ocupado ilegalmente había 12 familias marfileñas", explicó a la prensa en el lugar el alcalde del III distrito, donde se produjo esta tragedia, Pierre Aidenbaum.
"Desde hacía varios años se señalaba que las condiciones de vida en el mismo eran inadmisibles", añadió, precisando que unas 40 personas que ocupaban ilegalmente el inmueble debían ser alojadas en setiembre para que se pudieran realizar obras.
Los problemas de vivienda que sufren las familias de inmigrantes en Francia ya habían sido tratados en abril pasado, cuando un incendio en un hotel del centro dejó 24 muertos, también africanos que esperaban una vivienda de los servicios sociales.
Según la Fundación del Abate Pierre, más de tres millones de personas están "mal alojadas" en Francia, y más de un millón carecen de las comodidades básicas: ducha, retrete y calefacción.



