2 de agosto 2005 - 00:00

Sigue alerta máxima en Londres. Gobierno británico dialoga con musulmanes

Otros dos sospechosos fueron detenidos en Londres tras los atentados fallidos del 21 de julio, en tanto el gobierno británico encaraba una serie de reuniones con la comunidad musulmana.

La movilización policial seguía siendo máxima el martes en la capital británica, unas cuatro semanas después de los primeros ataques contra el transporte público, que dejaron 56 muertos -incluyendo los cuatro kamikazes- y 700 heridos el 7 de julio.

Un hombre fue arrestado el lunes por la noche en Clapham (sur de Londres) y otro en el cercano barrio de Stockwell, donde ya se han realizado detenciones vinculadas a los atentados del 21 de julio, que no dejaron víctimas.

Ambos detenidos son "sospechosos de haber perpetrado, preparado o suscitado actos terroristas".

En total, 20 personas permanecían detenidas el martes por la mañana en Gran Bretaña en relación con los atentados del 21 de julio.

Entre ellos se incluyen tres de los presuntos autores de los atentados: Yacine Hassan Omar, detenido el miércoles pasado en Birmingham (centro de Inglaterra), Mokhtar Said Ibrahim y Ramzi Mohammed, ambos arrestados el viernes en Londres.

El cuarto presunto autor, Hamdi Issac, alias Osman Hussain, fue detenido en Roma e inculpado por la justicia italiana de "asociación con fines de terrorismo internacional" y tenencia de documentos falsos.

Hamid Issac es el primer sospechoso susceptible de ser extraditado de Italia bajo el régimen de orden de arresto europea.

Londres espera que sea entregado en un plazo de 90 días, dijo un portavoz del ministerio del Interior británico.

Dos de sus hermanos fueron detenidos también en Italia.

En Gran Bretaña, Hazel Blears, viceministra del Interior, tenía previsto reunirse con dirigentes musulmanes en Oldham (norte), una ciudad donde hubo disturbios raciales en 2001.

El encuentro, el primero en una serie de ocho que según se espera desembocarán en "propuestas concretas" a fines de septiembre, tiene por finalidad "debatir los desafíos compartidos que afrontan el gobierno y la comunidad musulmana" tras los atentados.

Blears, entrevistada el martes por la BBC, se refirió a la necesidad de "una mejor formación de los imanes" y la necesidad de "canalizar la cólera de los jóvenes en una organización democrática".

Cerca de 1,6 millón de musulmanes viven en Gran Bretaña, la mayoría originarios de Pakistán y Bangladesh.

Todos los presuntos autores de las dos series de atentados fueron musulmanes.

Este martes, el diario The Times informó que Gran Bretaña pidió a la CIA estadounidense que interrogue a los sospechosos de terrorismo que mantiene detenidos en sitios no revelados, para buscar a los cerebros de los atentados de Londres.

"Es evidente que necesitamos saber qué amenaza (de atentados) persiste y solicitamos la ayuda de nuestros aliados extranjeros, incluso si sus métodos de interrogatorio no son tan escrupulosos como los nuestros", declaró un investigador al Times.


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