28 de junio 2005 - 00:00

Sigue la ola de calor que amenaza a Europa

Buena parte de Europa sufría este martes por las altas temperaturas que ya han causado la muerte de varios ancianos y una sequía persistente que desespera a los agricultores.

Con una decena de muertos en Italia y otros tres en Francia, la ola de calor se ha convertido en un problema de salud pública y ha obligado a las autoridades a poner en marcha una ofensiva para paliar los daños.

En Italia, la mayoría de las víctimas eran ancianos o minusválidos, pero se ha registrado la muerte de un joven de 18 años que estaba jugando al fútbol.

La situación no parece arreglarse, con previsiones de 35 grados hasta el viernes, por lo que el ministro italiano de Salud, Francesco Storace, habla de hasta un millón de personas en peligro.

Ante este panorama tórrido, su ministerio ha creado un servicio de asistencia telefónico gratuito en el que se relevan 22 médicos y el martes ha autorizado excepcionalmente a los hospitales a consultar los censos municipales para localizar a los ancianos.

Sin embargo, el norte de la península podría ser más afortunado el miércoles, donde se esperan lluvias que refrescarían los cultivos de trigo y de arroz, amenazados por el calor, según el departamento de meteorología.

En Francia, "todo el mundo está movilizado" y se ha establecido un dispositivo de alerta en varias zonas, aseguró el ministro de Salud, Xavier Bertrand.

A mitad de la semana se espera que bajen las temperaturas, como ya está ocurriendo en Bélgica o Portugal, donde oscilan entre 20°C y 27°C, después de haber alcanzado picos de 40°C.

En España, donde el termómetro ha subido hasta 40¦C en el sur, el centro y Cataluña (noreste), las temperaturas ya bajaron durante el fin de semana.

El ansiado frescor suele llegar precedido de aguaceros y ya ha causado apagones en Francia y Suiza.

Una de estas tormentas ha ocasionado indirectamente la muerte de un francés de unos sesenta años que se cayó de su barco.

La escasez de agua sigue siendo una calamidad para muchas tierras sometidas a medidas restrictivas, sobre todo en algunas áreas de Bélgica, Portugal, Francia y España.

Portugal vive su peor sequía de los últimos 60 años, que se puede considerar "extrema" en la mitad del territorio y "severa" en otro tercio, pero el Gobierno se resiste a declarar el estado de catástrofe natural, que permitiría indemnizar a los agricultores.

Por el contrario, el gobierno español desembolsó hace una semana 750 millones de euros (unos 905 millones de dólares) de ayuda de emergencia.

El calor equivale a un mayor uso de aparatos de aire acondicionado, y su consiguiente gasto energético.

Por ejemplo, el martes, Italia ha batido su récord histórico de consumo eléctrico con 54.100 megavatios.

El bochorno también puede resultar mortal para algunos animales que ya empezaron a sucumbir a las temperaturas.

En París, los cadáveres de veinte cisnes flotaban el lunes en el río Sena y en la República Checa perecieron carpas y lucios en un estanque del oeste del país por falta de oxígeno a causa de la canícula, un hecho insólito.

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