Roma (EFE, AFP, ANSA) - Simona Torretta y Simona Pari, las dos voluntarias italianas liberadas el martes después de tres semanas de angustioso cautiverio en Irak, declararon ayer ser partidarias de que el gobierno de Silvio Berlusconi retire el contingente militar de ese país.
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Esa declaración era esperable, dado que las mujeres, de 29 años, son militantes pacifistas. Sin embargo, tuvieron un fuerte impacto político al reactualizar la polémica sobre el apoyo italiano a EE.UU. en la guerra de Irak. Pari dijo que es necesario en este momento «no olvidar Irak, porque están ocurriendo cosas muy feas. Hay que denunciarlas, intentar comprender la realidad del país y cambiarla, incluso con la retirada de las tropas».
Por su parte, Torretta respondió con un «cierto» a la pregunta de si es partidaria de la salida de los soldados extranjeros de Irak, entre los que figuran los cerca de 2.700 que aporta Italia.
Las dos cooperantes hicieron un breve relato acerca de cuál fue el trato que recibieron de sus captores. «Eran religiosos que nos enseñaban los principios del Islam y al final se excusaron y nos pidieron perdón», contó Torretta. « Fuimos bien tratadas, con mucho respeto», añadió. «Fue duro, pero sabíamos que íbamos a ser liberadas», dijo la mujer, quien tuvo que rendir testimonio ante los magistrados italianos apenas llegó, alrededor de medianoche del martes a la capital italiana, en un vuelo especial procedente de Kuwait.
«Hubo momentos en los que teníamos miedo de morir y, otros, en los que nos reíamos por nada», confesó la cooperante, quien aseguró que los secuestradores «entendieron nuestro trabajo, y desde ese momento, mejoró la relación, nos trataban con dignidad».
• Regreso
La voluntaria, que presta servicio en Irak desde hace nueve años, declaró que «probablemente» regresará a Bagdad, tal como lo había anticipado su madre: «Es su vida, su felicidad; si regresa, tengo que respetar su decisión», aseguró Ana María Torretta.
En tanto, el presidente de la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Diputados, Gustavo Selva, confirmó que el gobierno pagó un rescate -se habla de un millón de dólares- para salvar la vida de las mujeres.
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