4 de febrero 2008 - 00:00

Sondeos arruinan luna de miel de Sarkozy y Bruni

NicolasSarkozy ysu flamanteesposa,Carla Bruni,sorprendidosayer porfotógrafos.Acostumbradosa que lavida de susdirigentespermanecieraen elsecreto, losfrancesesno digierenaún elromance dealto perfil desu mandatario.
Nicolas Sarkozy y su flamante esposa, Carla Bruni, sorprendidos ayer por fotógrafos. Acostumbrados a que la vida de sus dirigentes permaneciera en el secreto, los franceses no digieren aún el romance de alto perfil de su mandatario.
París (EFE, AFP) - El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su flamante esposa, la cantante italiana Carla Bruni, celebraron su matrimonio el sábado a la noche con una cena en Versalles, pero no tienen previsto realizar un viaje de luna de miel.

Así lo informó ayer la prensa francesa, que conjeturó que una nueva muestra de desconcentración del mandatario conservador le resultaría muy cara en términos políticos. Según una encuesta del instituto LH2 para el diario «Liberation», la popularidad de Sarkozy registró una caída de 13 puntos en un mes, pasando a ser de sólo 41% contra 54% previo.

La encuesta es publicada hoy y fue efectuada antes y después del anuncio el sábado del casamiento.

Sarkozy y Bruni dieron el sí el sábado, antes de mediodía, en una ceremonia oficiada en el Palacio del Elíseo por el alcalde del distrito octavo de París y correligionario político del presidente, François Lebel. A la ceremonia asistió la familia más cercana de ambos contrayentes, así como algunos amigos íntimos.

Los testigos del presidente fueron un ex colaborador, Nicolas Bazire, y la responsable de comunicación de la firma de moda Prada, Mathilde Agostinelli. La ex modelo y cantante tuvo como testigos a las actrices Marine Delterme y la ex modelo Farida Khelfa.

  • Celebración

    Por la noche, una treintena de personas asistió a una cena de celebración en La Lanterne, un pabellón de finales del siglo XVIII contiguo al Palacio de Versalles. Todo ello, como la ceremonia de enlace, sin la presencia de cámaras y de manera discreta.

    El periódico «Le Journal du Dimanche» aseguró ayer que para el enlace la pareja contó con una dispensa especial para que su compromiso no se hiciera público, como es habitual en los juzgados o ayuntamientos unos días antes para que quien tenga objeciones las pueda plantear.

    La hiperactividad que caracteriza al jefe del Estado francés se manifestó también en una jornada tan especial, ya que antes de la ceremonia tuvo una reunión con los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa para analizar la situación en Chad y lo mismo hizo luego, antes de desplazarse a Versalles.
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