El ministro del Exterior británico, Jack Straw, aseguró hoy en Bagdad que "la violencia en Irak disminuirá cuando el poder haya pasado a manos de los iraquíes".
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"Sabemos que todos son concientes de que existen problemas de seguridad (en Irak) y yo jamás pensé en minimizarlos", agregó Straw, quien consideró que el nivel de vida para un gran número de iraquíes mejoró "y mejorará" cuando se supere el problema de seguridad.
"Una de las maneras para garantizarla es transferir el poder a manos de los iraquíes lo más rápido posible", dijo el diplomático, que está de visita en la capital iraquí.
El ministro agregó que las tropas británicas (9.800 militares) permanecerán en el país hasta que el gobierno y el pueblo iraquí quieran.