Sri Lanka: bombardeo contra un hospital dejó cerca de un centenar de víctimas civiles
-
Putin evita ponerle fecha al final de la guerra con Ucrania y admite que las negociaciones están estancadas
-
China busca acercarse a Canadá y abre la puerta a duplicar las exportaciones
Existen acusaciones mutuas entre el Ejercito y los rebeldes Tamil por la responsabilidad de la ofensiva.
"Uno de nuestros empleados así como su madre murieron esta tarde, fueron alcanzados por un obús", indicó Sarasi Wijeratne, portavoz de la CICR en Colombo.
La organización, la única presente en la minúscula franja costera aún en manos de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LTTE), no precisó la procedencia del proyectil.
Sin embargo, los Tigres Tamiles acusaron a las Fuerzas Armadas de Sri Lanka de haber bombardeado esa zona, de 4 km2, con baterías de artillería.
Las autoridades de Colombo lo desmintieron y sostuvieron que hace diez días dieron la orden a sus fuerzas de no utilizar artillería pesada en la zona del conflicto, con el fin de no causar víctimas civiles.
El jefe de asuntos humanitarios de la ONU, John Holmes, calificó la situación de "absolutamente atroz".
El británico, a quien el gobierno de Colombo negó a fines de abril todo acceso humanitario al teatro del conflicto, acusó al LTTE de "utilizar a la población como "escudo humano". Desde Ginebra, también criticó a Sri Lanka por "seguir utilizando armas pesadas".
La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton y su par británico David Miliband llamaron al fin inmediato de los combates en Sri Lanka y a permitir el escape de los civiles atrapados en medio del conflicto.
El gobierno de Colombo estima que unos 20.000 civiles quedaron atrapados en la zona de combate, escondidos en abrigos improvisados y sin agua, comida ni medicamentos. La ONU habla de 50.000 personas.
Según estimaciones de la ONU, 6.500 civiles han muerto y 14.000 resultaron heridos entre finales de enero y mediados de abril, durante la ofensiva final del ejército contra la insurrección separatista.

