28 de marzo 2007 - 00:00

Sugirió Blair usar fuerza si Irán no libera a marinos

Tony Blair, ayer en la Abadía deWestminster, durante un servicio en conmemoración del bicentenario de la abolición de la esclavitud. El conflicto por los soldados retenidos por Irán se constituye en una inesperada crisis para su gobierno.
Tony Blair, ayer en la Abadía deWestminster, durante un servicio en conmemoración del bicentenario de la abolición de la esclavitud. El conflicto por los soldados retenidos por Irán se constituye en una inesperada crisis para su gobierno.
Londres (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, endureció ayer el tono ante Irán y amenazó con pasar a una «nueva fase» si fracasa la vía diplomática para liberar a los quince militares británicos retenidos por Teherán desde el pasado día 23.

«Nuestra principal preocupación es su bienestar (la de los militares) y que se los deje en libertad tan pronto como sea posible», afirmó Blair en declaraciones hechas a la cadena GMTV.

«Lo que estamos intentando, por el momento, es abordar esto por los canales diplomáticos y hacer que el gobierno iraní entienda que esta gente debe ser liberada y que no hay justificación alguna para retenerlos», insistió el primer ministro. «Espero que (Irán) se dé cuenta de que tiene que ponerlos en libertad. Si no, entonces pasaremos a una nueva fase», prosiguió.

Consultado sobre el significado de esa «nueva fase», que dejó abierta la posibilidad de una acción militar, el jefe de Gobierno laborista respondió: «Bueno, habrá que verlo...».

Poco después, el portavoz oficial del primer ministro aclaró que Blair se refería a una «manera diferente» de abordar el conflicto y a una actitud «más explícita» por parte del Ejecutivo de Londres.

Mientras, Irán también respondió con dureza. «Las campañas mediáticas y las declaraciones provocativas con respecto a la violación de las aguas territoriales iraníes por parte de los marinos británicos no contribuyen para nada a la solución de este hecho», afirmó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mohammed Ali Hosseini, citado por la agencia oficial «IRNA».

Desde Ankara, la ministra británica de Asuntos Exteriores, Margaret Beckett, calificó de «desafortunada y difícil» la situación entre Londres y Teherán, y presionó para que diplomáticos del Reino Unido puedantener «acceso consular» a los cautivos, algo que Teherán aceptará, según dijo, cuando éstos terminen de ser interrogados bajo cargos de «espionaje».

Asimismo, Beckett manifestó-su deseo de que la crisis se resuelva «de forma rápida y pacífica», ya que eso «va en interés de todos».

  • Captura

    Los quince militares, ocho marinos y siete infantes de Marina fueron capturados el 23 de marzo por la fuerza naval iraní mientras patrullaban aparentemente en aguas iraquíes del Golfo Pérsico, aunque Teherán acusa a los uniformados de haber invadido su mar.

    Sin embargo, Blair reiteró ayer que los quince efectivos de la Royal Navy (armada británica) navegaban por «aguas iraquíes bajo mandato de la ONU, patrullando de forma correcta y de acuerdo con ese mandato».

    Además, el gobierno británico reveló que podría divulgar pruebas con el fin de demostrar que los militares, integrantes de la fragata HMS Cornwall, y entre los que figura una mujer, no se adentraron en aguas iraníes.

    El primer ministro también fue preguntado si el apresamiento de los británicos se había producido en respuesta a la detención en Irak, a comienzos de año, de cinco «guardianes de la revolución de Irán» por parte de tropas de EE.UU., que aún retiene a esos iraníes. El mandatario laborista contestó que «las dos situaciones son completamente distintas».

    «Cualquier fuerza iraní que entra en Irak -argumentó Blairestá violando el mandato de la ONU y socavando el gobierno democráticamente elegido de Irak, así que no tenían ningún motivo para estar allí.»

    Mientras sigue el tira y aflojediplomático, la familia de la única mujer entre los cautivos, Faye Turney, de 26 años y madre de una niña de tres, dijo ayer que está soportando «un momento muy angustioso» y pidió a la prensa que respete su intimidad.

  • Interrogados

    El régimen iraní aseguró a Londres que los quince militares se encuentran «bien», según informó ayer la cancillería británica.

    El viceministro iraní de Exteriores, Mehdi Mostafavi, por su parte, precisó ayer que los detenidos están siendo interrogados y «deberán responder» por violar las aguas territoriales de su país.

    Londres y Teherán ya protagonizaron una crisis similar en 2004, cuando el régimen islamista detuvo durante tres días a ocho militares británicos acusados de penetrar ilegalmente en aguas jurisdiccionales de Irán en el Golfo Pérsico.

    El conflicto coincide con un momento de gran tensión entre Irán y la comunidad internacional, especialmente EE.UU. y el Reino Unido, por el polémico programa nuclear iraní, sospechado de tener fines bélicos.

    Analistas ven como improbable un escenario de guerra contra Irán por ese tema, dado que el gobierno de George W. Bush enfrenta crecientes resistencias domésticas a su campaña en Irak, sobre todo en el Congreso, dominado por la oposición demócrata. Sin embargo, circulan en medios de prensa internacionales versiones de que Israel podría emprender una acción contra las instalaciones atómicas iraníes, y ahora se suma este conflicto con Gran Bretaña, que mantiene nerviosos a los mercados petroleros.
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