18 de mayo 2006 - 00:00

Surge una "guerra fría" entre Lula y oposición

La prensa brasileña sigue dando amplio despliegue a la ofensiva del narcotráfico en San Pablo. Mientras tanto, comienzan a surgir aspectos que van más allá de la crisis de seguridad propiamente dicha. Sobre todo, el impacto que tendrán estos episodios en la campaña electoral, toda vez que el principal candidato opositor, Geraldo Alckim (del Partido de la Social Democracia Brasileña, PSDB), fue hasta hace poco gobernador paulista y tenía bajo su responsabilidad la seguridad en el estado. A continuación, los principales tramos de un artículo publicado ayer por «Folha de Sao Paulo», firmado por los periodistas Malu Delgado, José Alberto Bombig y Catia Seabra.

Los ataques del PCC (Primer Comando de la Capital) en el estado de San Pablo pueden provocar una especie de guerra fría entre el PSDB y el PT en la campaña electoral. Los «tucanos» (socialdemócratas) tienen conciencia de la dimensión del estrago que la crisis de seguridad pública causará a la campaña de Geraldo Alckim a la presidencia.

Del otro lado, el PT quiere exponer las fragilidades de la gestión de Alckim, pero considera delicado explorar el último episodio de forma ostensible en la campaña en radio y TV.

Temiendo ya el uso electoral de los ataques del PCC, tucanos de San Pablo hablan de utilizar supuestas cintas que contienen diálogos de integrantes de la facción criminal con amenazas al ex gobernador Alckim y a diputados estaduales del PSDB.

Según evaluaciones de la cúpula del PT, el episodio dificulta aún más la largada de la campaña de Alckim. Pero, por tratarse de un tema complejo, que involucra responsabilidades tanto de los estados como de la Unión y la vida de la población, usar la crisis en San Pablo como arma política es ignorar, conforme la definición de un petista, «que el techo es de vidrio».

Asistentes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y dirigentes petistas muestran disposición a llevar el debate sobre seguridad pública a la campaña electoral, buscando exponer las fragilidades de la gestión del adversario tucano, pero sin usar de forma ostensible las imágenes de la última ola de ataques del PCC.

Dirigentes del PSDB afirman que sólo divulgarán en la campaña los diálogos entre criminales con amenazas a los tucanos en caso de que los adversarios radicalicen las imágenes de «pánico en el estado». «Folha» escuchó el mismo relato de cuatro parlamentarios y de un asesor de Alckim que afirman haber oído parte de los diálogos, interceptados por la policía federal y cedidos a la policía civil paulista. En uno de ellos, un supuesto líder del PCC da una orden para que Geraldo Alckim sea «liquidado». Según los tucanos, éste hablaba por celular dentro de uno de los presidios del estado. Con todo, el propio secretario de Seguridad paulista, Saulo de Castro Abreu Filho, habría minimizado la importancia de los personajes involucrados en los diálogos.

Tanto el presidente Lula como el presidente del PT, Ricardo Berzoini, ya dieron orientaciones a los equipos de comunicación sobre cómo tratar el episodio. «No vamos a tratar eso de manera oportunista. Pero vamos a tratar el aspecto político, el gerenciamiento. ¿Cómo puede hablar de 'choque de gestión' un gobierno que no es capaz de impedir los celulares dentro de las cárceles?», provoca Berzoini.

Berzoini no niega ni admite que los ataques en San Pablo podrán ser utilizados en la TV: «No hay todavía una definición de la estrategia de campaña. No diría lo que es posible y lo que es imposible. Sólo puedo decir que vamos a proponer un debate de alto nivel sobre política de seguridad en los estados».

El rechazo del gobernador Cláudio de Lembo a aceptar el auxilio de la Unión (dijo que la crisis estaba bajo control) fue apuntada por el PT como un triunfo concreto del presidente Lula, que puede ser abiertamente utilizado en la campaña. «La oferta fue de buena fe. Si no hubiese sido hecha, dirían que Lula abandonó a San Pablo», dijo el líder del gobierno en la Cámara de Diputados, Arlindo Chinaglia.

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