Tailandia: multitudinaria marcha en apoyo de ex primer ministro exiliado
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La marcha se desarrolló en paz.
El jueves pasado los "camisas rojas" llamaron a una "guerra de clases" contra las élites representadas por Abhisit Vejjajiva.
"Vamos a recorrer la ciudad en busca del afecto de la gente de Bangkok y para que se unan a nosotros, campesinos pobres, para derrocar este gobierno apoyado por la élite", había declarado Veera Musikapong, uno de los líderes del movimiento, antes del inicio de la marcha.
Unos 50.000 soldados, policías y voluntarios civiles fueron movilizados, pero no se registraron incidentes.
"El gobierno no intervendrá contra su derecho a manifestar pero los manifestantes no deben bloquear las calles", había advertido el viernes el viceprimer ministro tailandés Suthep Thaugsuban.
En un discurso desde Dubái, donde se encuentra exiliado, Thaksin se disculpó anticipadamente por las molestias para los habitantes de Bangkok. El movimiento "continuará hasta que obtengamos la victoria y la justicia", declaró el ex primer ministro derrocado en 2006.
Según Vejjajiva, Thaksin es un "obstáculo a la negociación" entre el gobierno y los "camisas rojas".
Estos piden la disolución del Parlamento, nuevas elecciones y el restablecimiento de la Constitución de 1997 abolida por el ejército.
Los manifestantes organizaron una acción espectacular el martes y el miércoles, derramando cientos de litros de sangre delante de la sede del gobierno, de la del partido demócrata en el poder y del domicilio de Abhisit.
El primer ministro reiteró que sólo disolverá la asamblea cuando la seguridad se haya restablecido en el país y la economía haya emprendido de nuevo el vuelo. Una forma de enviar al debate al fin de la actual legislatura, dentro de un año y medio.

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