Tras un año de negociaciones, EEUU y Rusia firman un histórico acuerdo de desarme nuclear
-
Por qué Perú aún no tiene resultados electorales: impugnaciones, irregularidades y demoras
-
Grossi, el argentino que busca liderar la ONU desde 2027
Obama y Medvédev muestran los documentos del nuevo tratado START.
"Espero que tengamos un diálogo serio en lo referente a la cooperación ruso-norteamericana sobre escudo antimisiles. Y vamos a trabajar con el Senado (de Estados Unidos) para que ratifique antes de fin de año este importante tratado", añadió.
"Espero que la firma del tratado abra una nueva página en las relaciones entre nuestros países", afirmó por su lado Medvedev, en conferencia de prensa conjunta con Obama.
Los dos dirigentes firmaron el texto en el renacentista Salón Español del Castillo de Praga, ante el cual el presidente estadounidense había pronunciado hace un año un discurso en el que llamó a un mundo sin armas nucleares.
Según los términos del acuerdo, Moscú y Washington se comprometen a reducir el número de sus ojivas nucleares a 1.550 cada uno, un descenso del 74% respecto al límite del tratado START (Strategic Arms Reduction Talks) firmado en 1991, que expiró a fines de 2009.
El acuerdo, que también limita el número de misiles intercontinentales, tendrá una duración de 10 años y podrá ser renovado por cinco más. Una cláusula prevé que cada parte puede retirarse del tratado.
Obama, Premio Nobel de la Paz, firmó ese tratado 48 horas después de haber revelado una nueva doctrina nuclear según la cual Estados Unidos sólo recurriría al arma atómica "en circunstancias extremas", para defender sus intereses vitales y los de sus aliados.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) aseguró que el nuevo acuerdo START es un "paso hacia un mundo desnuclearizado que puede apoyar positivamente los esfuerzos contra la proliferación", según palabras de su director general Yukiya Amano.
La firma de este tratado se produce, en efecto, en un momento clave de esfuerzos para frenar la proliferación nuclear en el planeta.
La comunidad internacional intenta convencer a Corea del Norte de que renuncie a sus planes nucleares. Además, presiona para que Irán disipe las dudas sobre el carácter civil de su programa nuclear, que lo expone a nuevas sanciones de la ONU.
En una primera reacción, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, replicó que su homólogo estadounidense hablaba "el idioma de las bombas y las balas".
Otra gran potencia mundial, China, se congratuló por la firma este jueves en Praga del nuevo tratado START entre Washington y Moscú.
"Adherimos a una política que prohíbe la utilización en primer lugar del arma nuclear, sean cuales fueren las circunstancias y el momento", dijo una portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.




Dejá tu comentario