9 de febrero 2021 - 00:00

El segundo impeachment contra Trump promete tensión, pero se diluye la chance de una condena

El expresidente tiene respaldo de la mayoría de los senadores del Partido Republicano. Los demócratas, que buscan inhabilitarlo de cara a 2024, necesitan el apoyo de 17 opositores.

PEDIDO. En Washington aparecieron una serie de carteles en las inmediaciones del Capitolio solicitando a los senadores una condena a Donald Trump.
PEDIDO. En Washington aparecieron una serie de carteles en las inmediaciones del Capitolio solicitando a los senadores una condena a Donald Trump.

Washington - Legisladores demócratas y abogados del expresidente estadounidense Donald Trump cruzaron ayer argumentos y chicanas, en vísperas del inicio formal del segundo juicio político en contra. El exmandatario cuenta con el apoyo de su partido, y para que el jucio llegue a una condena se necesitá que por lo menos 17 republicanos se alinee con el oficialismo, lo que por ahora parece improbable.

“El artículo de acusación presentado por la Cámara es inconstitucional por una variedad de razones, cualquiera de las cuales por sí sola sería motivo de sobreseimiento inmediata”, escribieron los abogados de Trump en un escrito de 78 páginas, mientras los legisladores demócratas que harán de fiscales en el proceso consideraron que el magnate cometió el “más grave crimen constitucional” de un presidente cuando instó al asalto al Congreso.

En su presentación final antes de que los 100 senadores se reúnan para juzgar a Trump, los nueve fiscales en el juicio -todos congresistas demócratas- insistieron igualmente en que el caso no debe ser sobreseído porque existe una evidencia “abrumadora” de delitos y faltas graves procesables.

“Su incitación a la insurrección contra el gobierno es el más grave crimen constitucional jamás cometido”, expusieron en el documento. Los demócratas impulsan el juicio político para responsabilizar al expresidente por el violento asedio al Capitolio del último 6 de enero, y los republicanos, que quieren que el proceso termine lo más rápido posible y se aglutinan, siguen con su interna sin resolver.

Un fallo que condene a Trump, que no ocurrirá si los republicanos votan en bloque, lo excluiría de una eventual competencia en las presidenciales de 2024.

“Siempre lucharé por ustedes, estaré observando, estaré escuchando, volveremos de alguna manera”, adelantó poco antes de abandonar apresuradamente la Casa Blanca, para no cruzarse con Biden.

Hace un año, en el primer juicio político por abuso de poder y obstrucción al Congreso por presiones a autoridades ucranianas para perjudicar a la familia Biden, Trump fue absuelto.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, de amplia mayoría demócrata, aprobó hace un mes con 232 votos a favor y 197 en contra, iniciar un nuevo juicio político bajo un único artículo de acusación por “incitación a la insurrección” y el rol desempeñado en el asalto al Capitolio que perpetraron sus partidarios.

Aquella votación en la Cámara baja contó con el apoyo de diez republicanos, entre ellos algunas figuras consagradas como la congresista por Wyoming Liz Cheney, la “número tres” del partido dentro de la cámara, reprendida esta semana por su apoyo a este proceso por la delegación republicana de ese estado. Pero en el Senado, donde el oficialismo demócrata cuenta con la mínima mayoría que le da el voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris, necesita contar con al menos el aval de 17 republicanos para que el juicio político pueda salir adelante, lo que parece bastante improbable si se atienden las declaraciones de muchos senadores republicanos que cuestionan la legitimidad del proceso, en sintonía con el argumento expuesto hoy por el equipo de defensa de Trump, porque “la Constitución no prevé un juicio de estas características contra un expresidente”.

Para evitar el desgaste político que podría tener un apoyo explícito al expresidente, la estrategia republicana, avalada por al menos 45 senadores, radica en apelar a esa supuesta inconstitucionalidad del proceso y no en defenderlo ante las acusaciones directas. Se estima que tres o cuatro republicanos podrían desmarcarse del grupo y apoyar la culpabilidad de Trump, pero el número de 17 sigue estando lejos.

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