Brasilia (ANSA) - Un importante sector del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), principal aliado de Luiz Inácio Lula da Silva, se opone a profundizar su alianza con el gobierno, como le propuso el presidente, para enfrentar la crisis por las denuncias de corrupción.
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Acosado por una grave crisis luego de que el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) fuera acusado de sobornar a legisladores, Lula da Silva ofreció al PMDB cuatro ministerios y la posibilidad de formar un «gobierno de coalición».
Para el presidente, el PMDB, con la mayor bancada en el Senado y la segunda en la Cámara de Diputados, es fundamental para superar la crisis política que vive su gobierno, al garantizarle apoyo en el Congreso.
Pero los ex y los actuales gobernadores que tiene el PMDB, se oponen a que el partido tenga un mayor espacio en el gobierno, donde hoy ya ocupa dos ministerios, afirmó ayer «Folha de Sao Paulo» citando fuentes partidarias.
El PMDB está dividido entre un ala « oficialista», liderada por el ex presidente José Sarney y el actual titular del Senado, Renan Calheiros, y otra opositora, que encarna Anthony Garotinho, que aspira a enfrentar a Lula da Silva en las elecciones de 2006. «El presidente creyó que, con esta invitación, podría ocultar los escándalos y callar a las calles, pero eso no es posible», afirmó Garotinho, al rechazar la posibilidad de un gobierno de coalición con el PT.
El titular del PMDB, Michel Temer, se reunió ayer en Brasilia con Sarney y Calheiros para discutir la resistencia que el importante sector interno del partido está ofreciendo a la propuesta de Lula da Silva.
«Estoy encontrando muy difícil cerrar este acuerdo», dijo Temer, al admitir la resistencia que encuentra la propuesta. «Yo le dije al presidente que no tendría problemas con el PMDB, que lo apoyaríamos, pero que no precisamos cargos», agregó Temer, que pertenece al sector opositor.
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