3 de mayo 2005 - 00:00

Vaticano, más duro con Zapatero

Ciudad del Vaticano (ANSA, EFE, AFP, Reuters) -El cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, ha dicho que la ley de matrimonios homosexuales en España supone una herida a la fe y a la moral y está « escandalizando a nivel mundial» a todas las religiones y todas las culturas.

López Trujillo reiteró en nombre del Vaticano su llamamiento a los católicos, « incluidos los funcionarios del Estado», para que se nieguen a celebrar matrimonios entre homosexuales y ha afirmado que el gobierno, para aceptar los matrimonios de personas del mismo sexo, ha tenido que cambiar la definición de matrimonio,«falseándola». El purpurado colombiano hizo estas manifestaciones a la agencia vaticana «Fides», en la que no ahorra críticas a dicha ley y subraya que en España, además de los cristianos, los judíos, los musulmanes y otros grupos religiosos «han protestado públicamente porque el auténtico matrimonio es un patrimonio común de la humanidad y de la religión».

Según el cardenal, estas « parejas de hecho», como llama a los matrimonios entre homosexuales, no ofrecen nada y son presentadas como progreso, «lo que en realidad supone un retroceso moral».

«El problema se ha agravado porque se presenta como una alternativa al matrimonio. Pero desde los tiempos más antiguos de la humanidad y de la cultura, en ningún pueblo se ha visto jamás que el matrimonio no sea la unión de amor y de vida entre un hombre y una mujer; toda la historia lo confirma y los grandes antropólogos observan que jamás se ha visto cosa igual», afirmó el cardenal.

El religioso agregó que se dice que el matrimonio puede ser la unión de dos personas, pero que no se explica que tienen que ser de sexo diferente.

«Nos hacen creer que eso es un derecho y no un daño para la familia», dijo el cardenal, que aseguró que nadie con una formación antropológica elemental se atrevería a decir algo así.

• Objeción

A la pregunta de cómo un cristiano puede oponerse a leyes de ese tipo, el «ministro para la familia» del Vaticano dijo que debe invocar la objeción de conciencia para oponerse a un delito «que representa la destrucción del mundo».

Advirtió, además, que si un cristiano es despedido del puesto de trabajo por practicar la objeción de conciencia, «nos encontraríamos ante el más crudo totalitarismo».

López Trujillo también se opuso rotundamente a que estos matrimonios puedan adoptar niños, señalando que estas parejas suponen «la destrucción del futuro» del niño y subrayó que cuando los pequeños sean jóvenes vivirán «una tragedia», como es -precisó- el presentarse ante los otros y decir «mis progenitores son dos hombres o dos mujeres».

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