El Papa bajó los sueldos de cardenales y miembros de la Curia por la crisis

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Francisco ordenó una reducción del 10% para salvar puestos de trabajo de empleados comunes.

El papa Francisco ordenó este miércoles a los cardenales y miembros de la conservadora Curia romana que recortaran su salario en un 10% para salvar los puestos de trabajo de los empleados comunes, luego de que la pandemia del coronavirus afectara los ya deficitarios ingresos del Vaticano.

En una carta apostólica, llamada 'Motu Proprio', publicada el miércoles, el Papa anunció que a partir del 1 de abril se recortará un 10% el salario de los purpurados, un 8% el de los jefes y secretarios de dicasterios (ministerios) y un 3% el de los clérigos y religiosos. Los empleados laicos de menor nivel no se verían afectados, informó la Santa Sede.

"Un futuro económicamente sostenible requiere hoy, entre otras decisiones, la adopción de medidas relativas a los salarios del personal", escribió el papa Francisco en el documento con el que anuncia el recorte proporcional y de forma indefinida de los sueldos en el Vaticano.

El papa Francisco, que quiere evitar despidos, considera que hay que contener los gastos y por eso decidió intervenir "según criterios de proporcionalidad y progresividad" con ajustes que afectan especialmente a los religiosos de los niveles de remuneraciones más altos.

"Los gastos presupuestados para 2021 son los más bajos en la historia reciente del Vaticano", planteó a mediados de marzo el ministro de Economía vaticano, el jesuita español Juan Antonio Guerrero Alves. "Se hicieron ahorros sin disminuir el servicio a la misión del Papa y defendiendo sueldos y cargos de los empleados", agregó.

En ese marco, parte del déficit operativo que el Vaticano proyecta para este año se cubrirá con el fondo de donaciones conocido como Óbolo de San Pedro y el resto con reservas.

La decisión fue tomada por el "déficit que desde hace varios años marca la gestión económica de la Santa Sede" y sobre todo por la situación generada por la pandemia de coronavirus, "que afectó negativamente a todas las fuentes de ingresos de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano", explicó el papa Francisco en el documento.

También se bloquean por dos años los aumentos de remuneración por antigüedad para todos los empleados de nivel 4 del escalafón en adelante.

Las cuentas del Vaticano están en rojo por la caída de las donaciones (25%), la pérdida neta de ingresos de los Museos Vaticanos (85%) y las rebajas que tuvo que aplicar en el 2020 a los alquileres de sus locales a empresas en crisis tras el año negro causado por la pandemia.

La Curia romana, la administración central de la iglesia católica, que agrupa a 60 entidades al servicio del Papa, registró un agujero "del orden de los 90 millones de euros" (108 millones de dólares), en sus cuentas del 2020, frente a un déficit de 11 millones de euros (13 millones de dólares) en 2019.

En total, el Vaticano tiene casi 5.000 empleados, que reciben regularmente sus salarios.

El año pasado, debido a la emergencia sanitaria, la Santa Sede tuvo que recurrir a sus reservas financieras, que estaban bien abastecidas, para poder cubrir las necesidades, sin tener que renunciar a sus numerosos bienes inmuebles.

De este modo compensó una caída del orden del "20 al 25%" de sus ingresos en 2020, que probablemente se repetirá en 2021, explicaron fuentes vaticanas.

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