4 de enero 2006 - 00:00

Venezuela: robaron en una cápsula radioactiva

Autoridades venezolanas denunciaron hoy el hurto de una cápsula radioactiva de uso industrial, el cuarto evento similar en menos de un año, al tiempo que advirtieron que la exposición al material podría ser letal.

El director general de Energía Atómica del Ministerio de Energía y Petróleo, Angel Díaz, dijo a periodistas que el aparato, un densímetro que contiene el isótopo radioactivo Cesio-137, fue reportado como hurtado el 30 de diciembre densímetro que contiene el isótopo radioactivo Cesio-137, fue reportado como hurtado el 30 de diciembre en la población de El Tigre, en el oriental estado Anzoátegui.

El aparato, de unos 40 kilos, es usado en la prospección de suelos para la exploración petrolera en el país sudamericano, quinto exportador mundial de crudo.

Díaz dijo que no hay rastros de violación de los sistemas de seguridad que resguardaban el material y que evalúan la posibilidad de que el robo haya ocurrido con la intención de vender el aparato.

"Tenemos comisiones tanto de los cuerpos de seguridad del Estado como de Protección Civil y de la Dirección General de Energía Atómica (...) trabajando en la búsqueda del aparato", afirmó.

Es el cuarto artefacto similar robado en menos de un año en Venezuela, luego de dos incidentes en marzo y otro en diciembre del 2005 en los que desaparecieron cápsulas de Iridio-192, utilizado en radiografía industrial.

Una de esas cápsulas, desaparecida en marzo del año pasado en el oriental estado Monagas, fue recuperada, mientras que otra se encuentra aparentemente en el fondo del petrolero Lago de Maracaibo, en el occidente del país.

La cápsula desaparecida en diciembre fue recuperada ese mes en el centrooccidental estado Yaracuy, donde fue hurtada.

Díaz advirtió que aunque el sistema de seguridad del aparato es "difícil de violentar (...) es un material que si se saca (de su contenedor) es un gran contaminante, por supuesto es un material radioactivo, es un contaminante del ambiente".

La exposición podría producir síntomas como "fiebre, diarreas, vómitos, que dependiendo del tiempo y de la cantidad pudiera llegar incluso (...) a producir la muerte de la persona", agregó.

El Cesio-137 estuvo en el centro de uno de los peores incidentes de exposición radioactiva en el mundo, cuando en 1987 un grupo de recuperadores de chatarra en Brasil abrió un contenedor del metal tomado de una clínica de radiación abandonada.

La exposición al metal dejó a cuatro personas muertas y a unas 250 afectadas por la contaminación.

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