Violenta ola de atentados en Irak dejó casi 70 muertos
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Se trata de los ataques más sangrientos desde la salida de las tropas de EEUU del país.
En Sadr City, una moto explotó cerca de un grupo de jornaleros que buscaban trabajo, dejando siete muertos y 20 heridos, explicó un responsable del ministerio del Interior.
Poco después, dos bombas escondidas cerca de una carretera estallaron cerca del principal hospital del barrio cuando los heridos eran trasladados al centro médico, lo que provocó la muerte de dos personas e hirió a 15 más, dijo la misma fuente.
El ministerio de Defensa confirmó un balance de nueve muertos y 35 heridos por la explosiones en el barrio de Sadr City.
El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Husein Amir Abdolahian, condenó la ola de atentados con el objetivo "de provocar enfrentamientos interreligiosos en este país importante para la región".
La cadena de ataques ocurre en plena crisis política entre los bloques sunitas y chiitas. Varios responsables políticos manifestaron los últimos días su temor por ver renacer los sangrientos enfrentamientos confesionales que dejaron decenas de miles de muertos en 2006 y 2007.
El actual conflicto estalló cuando el partido Iraqiya, apoyado por los sunitas, denunció a mediados de diciembre los métodos autoritarios del primer ministro chiita, Nuri al Maliki.
La situación empeoró cuando el gobierno ordenó la detención del vicepresidente sunita, Tarek al Hachemi, que se ha refugiado en el Kurdistán iraquí.




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