Vuelve espectro de los gobiernos breves y débiles
-
EEUU habilitó el uso de Bitcoin en fondos de ahorro previsional: podría aumentar hasta u$s150.000
-
Trump confía en que existe una "buena posibilidad" de cerra un acuerdo con Irán
De nuevo el desacuerdo de los comunistas, que evidenció la fragilidad de La Unión, echó ayer a Prodi del poder, al negarse varios senadores a secundar su política atlantista.
Y es que mientras en la Cámara de Diputados la coalición tiene mayoría absoluta, en el Senado -debido a la ley electoral aprobada por el gobierno de Berlusconi-el centroizquierda sólo saca dos senadores a los conservadores (158 frente a 156).
Vista la coalición, en algunas ocasiones tuvo que echar mano de los siete senadores vitalicios para aprobar las leyes.
Ayer las cosas se complicaron, poniendo de manifiesto, que la nueva ley electoral sólo produce inestabilidad.
Dos senadores del ala más izquierdista, antimilitaristas, decidieron no votar. Todas las miradas se fijaron en los senadores vitalicios, pero bastó que Giulio Andreotti y Sergio Pininfarina se abstuvieran, el ex presidente Francesco Cossiga votara no y el también ex jefe de Estado Oscar Luigi Scalfaro no acudiera por estar resfriado, para que la moción fuera rechazada.
Volvió el espectro de los gobiernos breves, mientras que, como si se tratase de un guión, inmediatamente la oposición conservadora de Berlusconi exigió elecciones anticipadas, aunque ya es sabido que es muy improbable su convocatoria.
Berlusconi no esperaba este desenlace tan rápido, ya que en los últimos meses había asegurado que La Unión no caería porque el centroizquierda está «ansioso» de poder. El magnate de la televisión privada desembarcó en la arena política en 1993, tras los escándalos de las comisiones ilegales ( Tangentopoli) que acabaron con los partidos que habían gobernado Italia desde la Segunda Guerra Mundial.
Fundó un partido, Forza Italia, y apoyado en consignas populistas y la poderosa máquina de sus canales televisivos, en 1994 ganó de manera aplastante. Su gobierno -¡cómo no!- duró sólo seis meses, arrastrado por los problemas judiciales que desde entonces no lo han abandonado.
En 1996 y 1998 perdió frente a Prodi, pero en el año 2001 se quitó la espinita, ganando de nuevo. Por primera vez en la historia de Italia una legislatura llegó hasta su final, convirtiendo al segundo gobierno de Berlusconi en el único que aguantó una legislatura completa (2001-2006).
Ahora se vuelve a las andadas.
Paolo Mieli, director de «Corriere della sera», afirmó que el nuevo gobierno, presumiblemente, el Prodi-3, nacerá aun más débil que el actual, dado que es prácticamente imposible que La Unión logre nuevas adhesiones y sabe, además que en política exterior no cuenta con la mayoría en la Cámara alta.
Con el de hoy quedan atrás 55 gobiernos desde la Segunda Guerra Mundial, con sólo 25 primeros ministros, ya que muchos repitieron.


Dejá tu comentario