Siguen estancadas las negociaciones entre la empresa FATE, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y el Gobierno nacional para intentar encauzar el conflicto que estalló a partir del anuncio de cierre de la histórica planta de neumáticos.
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Cierre de FATE: la audiencia virtual duró sólo media hora, no hubo acuerdo y el plazo de la conciliación se agota
El Sindicato apuesta a la instancia judicial como último recurso para frenar los despidos. La conciliación obligatoria vence en una semana.
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Tensión y represión a los trabajadores de FATE frente a la Secretaría de Trabajo
El gremio del neumático se movilizó para respaldar la negociación en marcha.
La audiencia virtual de conciliación obligatoria, convocada para hoy, miércoles, por la Secretaría de Trabajo, duró apenas media hora, no logró acuerdos y terminó abruptamente en medio de una fuerte tensión en las calles y con la policía desalojando a manifestantes que intentaban bloquear la puerta del Ministerio de Capital Humano y Trabajo, en la avenida Leandro N. Alem 650.
Desde primeras horas de la mañana, el SUTNA, liderado por Alejandro Crespo, encabezó una movilización que congregó a trabajadores de FATE, delegaciones gremiales de la CGT y otras organizaciones sindicales, en la sede de la Secretaría de Trabajo de la Nación.
La convocatoria tenía como objetivo apoyar los reclamos de la reapertura de la fábrica, la reincorporación de los despedidos y condenar la decisión de cierre y desvinculaciones.
Pese a los intentos de negociación, la audiencia solo duró treinta minutos. Posteriormente, el Gobierno, a través del Ministerio de Capital Humano, emitió un comunicado oficial en el que informó que la reunión, convocada con participación de representantes de la empresa y del sindicato, “comenzó a las 11 y finalizó a las 11.30, sin que se alcanzaran acuerdos definitivos”.
La conciliación obligatoria vence el 11 de marzo
El mismo comunicado consigna que, debido a la falta de consenso entre las partes, el período de conciliación obligatoria "se extiende hasta el 11 de marzo". En rigor ese día se cumplen los 15 días hábiles fijados por la conciliación obligatoria decretada por el Gobierno tras el anuncio de cierre que se concretó el 18 de febrero pasado y que afectó a 920 trabajadores.
El texto oficial aclaró que "aun quedan audiencias pendientes, cuyas fechas serán oportunamente informadas a las partes". Habitualmente, las fechas se fijan al final de cada audiencia y se establece la modalidad, presencial o virtual. Pero esta vez fue distinto, ya que no se fijó de inmediato la fecha para una nueva audiencia.
La cartera laboral detalló también que durante la movilización se produjeron “incidentes y enfrentamientos” que motivaron un “operativo policial” y que incluso dejó como resultado a un efectivo herido.
Pero a la vez procuró quitar dramatismo a la situación y enfatizó su “compromiso con el diálogo y la búsqueda de soluciones dentro de la normativa laboral vigente”, exhortando a “conductas pacíficas que no pongan en riesgo la seguridad de la ciudadanía ni de las fuerzas intervinientes”.
Sin embargo, la versión sindical fue distinta. En diálogo con la prensa durante la protesta, Alejandro Crespo, secretario general del SUTNA, denunció lo que calificó como “una emboscada” por parte de las fuerzas de seguridad, y aseguró que la represión ocurrió mientras aún se desarrollaba la audiencia virtual.
De todos modos, Crespo destacó que, pese a ese contexto, las comunicaciones entre abogados y representantes del sindicato siguieron el curso del diálogo formal, aunque la situación en la calle marcó de manera decisiva la imposibilidad de avanzar en acuerdos.
Cuestionan la estrategia del grupo Madanes
A medida que las posturas se hacen más divergentes, el conflicto se encamina hacia dos vías de posible solución: jurídica y política.
Crespo confirmó que los abogados del SUTNA presentaron un recurso de amparo ante la Justicia. La acción judicial reclama que FATE debe cumplir con un convenio firmado en mayo de 2025, que fue homologado por la Secretaría de Trabajo y por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), y que obliga a la empresa a no efectuar despidos hasta julio de 2026 a cambio de recibir beneficios impositivos.
Para el sindicato, el incumplimiento de ese acuerdo constituye una “estafa”, ya que mientras los trabajadores cumplieron con sus compromisos, la empresa ahora rompe unilateralmente el pacto y altera las reglas de juego legal y laboral vigentes luego de haber recibido el beneficio económico.
Crespo planteó un escenario que va más allá de la escena jurídica. Para el sindicalista, la decisión empresarial de cerrar FATE -que no está en situación de quiebra ni concurso de acreedores según su análisis- obedece a una decisión puramente comercial, de redireccionar inversiones hacia otros negocios del grupo empresario, fuera de la producción de neumáticos, como el aluminio y la energía.
También planteó dudas sobre las intenciones reales del grupo Madanes detrás del cierre de FATE. "En 1991 Fate cerró para volver a abrir con un nuevo convenio laboral. La empresa cerró, echó a todo el personal y después, 45 días de haber estado parada, reabrió con un nuevo convenio colectivo para los trabajadores que aceptaban ese convenio. En esa época lo que se discutía era trabajar los domingos", recordó. Y no descartó que ahora el propósito vuelva a ser el mismo, para reabrir la planta con una dotación nueva que acepte condiciones laborales más flexibles que las actuales.
Desde la otra vereda, la versión defendida por los directivos de FATE es sostener la decisión irreversible de cierre, atribuida a factores como la caída del consumo, la competencia de importaciones, la caída de la actividad productiva en la industria del neumático y el bajo uso de la planta productiva en los últimos años.
Sin embargo, incluso en audiencias previas, la compañía condicionó cualquier reapertura o normalización a la verificación de “condiciones técnicas y de seguridad”, alegando que las instalaciones no están preparadas para volver a funcionar sin una inspección previa y sin que el sindicato desaloje el predio.




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